Por una historia de la química española e iberoamericana

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Luis Enrique Castillero >

En los planes de estudio de las licenciaturas o grados de Químicas de las universidades españolas e iberoamericanas la presencia de la historia de esta disciplina es escasa, a pesar de su reconocido valor pedagógico. Por otro lado, cuando se abordan temas de historia de la Química apenas se trata de nuestra historia, quizá por la desagradable razón de que nuestras contribuciones son menores que las de otros países de más tradición científica.

mateo orfila triplenlace.comSin embargo, no son desdeñables. España es uno de los países que más elementos químicos ha descubierto (tres; uno de ellos entre España y México). Además, en sus laboratorios Proust dedujo una de las leyes fundamentales de la Química (la de las proporciones definidas) y el país ha dado al mundo químicos de la talla de Enrique Moles, Francisco Carbonell Mateo Orfila…. Por su lado, Iberoamérica –Latinoamérica, si se prefiere– cuenta con dos premios Nobel de Química (Leloir por Argentina y Molina por México).

De los elementos químicos aludidos, uno es el platino, que Antonio de Ulloa, al verlo en Esmeraldas (Ecuador), identificó como aún no catalogado por la ciencia occidental. Otro de ellos, el vanadio, lo descubrió Andrés Manuel del Río en unos minerales procedentes del actual estado mexicano de Hidalgo. (Fue en 1801, cuando México y España eran el mismo país.)  Pero un francés dijo que ese elemento no era nuevo y nos lo tragamos (algo típico de nuestro tímido carácter científico), por lo que actualmente se reconoce a Andrés del Río solo como codescubridor (junto al sueco Nils Gabriel Sefström). El tercer elemento “español” es el wolframio, de los hermanos Elhuyar (elemento que por influencia inglesa también se denomina tungsteno).

En fin, que historia tenemos, y por eso tenemos que valorarla y enseñarla en nuestros centros de enseñanza superior.

2 Respuestas a "Por una historia de la química española e iberoamericana"

  1. Francisco Javier Zarzuela Martín   11 - enero - 2013 at 18:50

    Oliver Sacks, conocido como “el del sombrero” [ 1], tiene otro buen libro publicado en Anagrama con el título, “El tío tungsteno”.

    Excelente trabajo del que es conocido sólo como psiquiatra.

    En las contra-portadas que leemos para entender de literatura no figura su gran pasión; La Química.
    Empezamos por ahí ; ¡leer lo de dentro! Y dejar la corteza para los listos que no necesitan más que comentarios en la cantina.

    N. B. Quien publique oficialmente a Orfila, por favor, en su reseña de contra-portada: un gran espacio en blanco.
    Por lo demás, ánimo. Yo voto a favor del presenté escrito.
    D. Luis Enrique, le sigo.

    [1] El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Anagrama.

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  2. L. E. Castillero   14 - enero - 2013 at 18:54

    Muchas gracias.

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