Espectroscopía de absorción UV-visible

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Los espectros de absorción UV-visible no están formados de picos como en espectroscopía atómica o en fluorescencia de rayos X, sino de bandas más o menos anchas. La anchura de estas señales, su posición en el espectro, su intensidad e incluso su número dependen de diversos factores, como el estado físico (más estrechas en gases), la naturaleza del disolvente, la temperatura, el pH… El hecho de que aparezcan pocas bandas y que sean tan dependientes de variables externas hace que esta técnica sea poco adecuada para la identificación, si bien sí suele ser posible adscribir la especie a la familia química correspondiente o averiguar la presencia en la molécula de grupos químicos absorbentes o cromóforos.

Sin embargo, la espectroscopía de absorción UV-visible sí es muy apropiada para realizar análisis cuantitativos una vez conocida la naturaleza de la muestra, ya que la ley de Beer se cumple muy bien. Incluso puede aplicarse normalmente la ley de aditividad de absorbancias, según la cual la absorbancia de una mezcla es la suma de la absorbancias de los componentes individuales.

La técnica es idónea para compuestos orgánicos líquidos, gaseosos o en disolución que poseen instauraciones (enlaces múltiples); para iones de elementos de transición, libres o compuestos (Cr3+, MnO4-…) y para compuestos organometálicos de lantánidos y actínicos. También es aplicable a compuestos no absorbentes de radiación UV-visible si son capaces de unirse a un reactivo de modo que se forme un compuesto absorbente. La técnica permite, por otro lado, detectar fotométricamente el punto de equivalencia en muchas valoraciones.

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