Más paridas pseudocientíficas: orgonita y energía orgónica

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Luis E. Castillero >

imageLos seres humanos con pretensiones de intelectuales tendemos a establecer teorías que explican cómo son las cosas y no cómo creemos que son. Por ejemplo, nos encanta proferir sentencias como: “El hombre es un puente entre el mundo del espíritu y el de la materia”, en vez de esta otra: “Yo creo que el hombre es un puente entre el mundo del espíritu y el de la materia”.

El relativamente prestigioso médico, psiquiatra y psicoanalista austríaco Wilhelm Reich (1897-1957) parece de esos a los que les gusta establecer cómo son las cosas sin ninguna corroboración experimental seria.

Según he sabido(*), este señor, sin ningún empacho o rubor y sin la menor evidencia científica, aseguró que el Universo estaba inundado de lo que denominó  energía orgónica. Esa cosa, a la que también llamaba orgón, dice que es una substancia sin masa fuertemente asociada con la energía vital y constituye la base biológica de la libido o deseo sexual. Incluso desarrolló una terapia para liberar esta energía corporal, ya que Reich estaba de acuerdo con Freud en que “la salud mental depende de un flujo libidinal sin inhibiciones”. El origen del nombre que dio a este “forma de energía” no tiene desperdicio: es una fusión de las palabras “organismo” y “orgasmo”. (Menos mal que no pensó también en el vocablo “onanismo“.)

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Orgonita

Pero lo que más risa me provoca de todo esto es que Reich también “inventó” un material al que llamó orgonita que, según él, tenía la virtud de “ordenar y potenciar la energía orgónica”. ¿Y en qué consistía este material? Por favor, aguanten la carcajada: en una mezcla de limaduras de metal (por ejemplo, hierro), resina de poliéster y cuarzo. Para mí que la mezcla la diseñó con el mismo criterio científico que el que habría seguido para decidirse por esta otra combinación: mayonesa, wolframio sinterizado y rabo de rinoceronte. Como ven, alquimia pura y dura.

imageIncluso creó dos tipos de artilugios para rellenarlos de orgonita que supuestamente actúan como “acumuladores de orgón”. Actualmente hay quienes los comercializan, aunque se han inventado nuevos diseños más fashionables. Supongo que el prospecto recomendará tenerlos cerca en beneficio de nuestra vitalidad y, quién sabe, de nuestro corazón y nuestro bolsillo (ya se sabe: salud, dinero y amor). ¿No han visto el pelo de Reich en la foto de arriba? Es por la energía orgónica, capaz de poner tiesas muchas partes del cuerpo.

A sus cacharros, Reich los llamó towerbuster (¿cazatorres?) y cloudbuster (¿cazanubes?). El primero es una especie de molde de flan relleno de orgonita; el segundo consiste en unos tubos de cobre (recomiendan que sean al menos seis) de unos dos metros de largo clavados en un cubo lleno del mágico material. Sus presuntas virtudes son (copio de la Wikipedia):

sincroniza la energía del cielo con la de su base compuesta de cuarzo, fibras de metal y resina catalizada, ya que esta es positiva y se sincroniza con las pipas [de cobre]; esta es llevada por ellas al cielo con energía orgónica positiva y absorbiendo la del cielo que en caso de ser negativa es trasformada.

¡Dios: casi te prefiero!

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(*)Wikipedia

3 Respuestas a "Más paridas pseudocientíficas: orgonita y energía orgónica"

  1. Denís   25 - Octubre - 2013 at 10:55

    Pffff cada dia me asombro mas de la de chorradas que se inventa la gente, ¿de donde sacan tanta imaginación? En fin, una magufada mas.

    Luies E Castillero cada vez me gusta mas la linea que siguen tus articulos, a seguir asi.

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  2. L. E. Castillero   25 - Octubre - 2013 at 12:29

    Muchas gracias, Denís. Dentro de unos días voy a enviarle al editor de esta revista otro artículo relacionado con la orgonita y que también es para descojo…

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  3. Nick   2 - Diciembre - 2015 at 0:20

    Gracias por tu artículo ya que sirve para difundir el tema aunque no me parece muy correcta la forma de manejarlo. Una cosa es encontrar un tema extraño (para el investigador) y exponerla a criterio de sus lectores, y otra muy diferente presentarla a manera de burla y locura. Cosa muy distinta sería que comentaras cómo hiciste algunos de los muchos prácticos experimentos que hay en la red para verificar que la orgonita se construyó correctamente (simplemente sin espirales y adornos coloridos) y que no encontraste nada que sustente la susodicha energía. Te doy un ejemplo, el agua congelada en un vaso sobre una orgonita y la forma que toma la figura en el interior del vaso. Este artículo me recordó la posición que toman muchas personas al escuchar un tema de algo en lo que no están de acuerdo o desconocen y lo niegan a priori con desagradable actitud (énfasis en la locura de la posibilidad que sea cierto), por ejemplo en avistamientos de fantasmas o de temas tan mundanos como que un equipo en particular gane un torneo o confiar en el menos dotado del club. Por cierto, soy un escpético sin embargo he podido confirmar varias cosas que la ciencia oficial no puede o quiere confirmar, sobre todo cuando no pueden ser patentables. Gracias y saludos

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