Las fuerzas vivas de Ubrique en 1881, 1905 y 1932

Lo más visto últimamente

En publicaciones como el Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración, el Anuario Riera (dedicado inicialmente solo a Cataluña pero extendido a toda España desde 1901) o el anuario de Bailly-Bailliere (fundico con el Riera en 1911 en el Anuario general de España, que desapareció en 1978) se daba información básica sobre los pueblos de España.

1881

Así, según el mencionado Anuario del Comercio, en 1881 en Ubrique vivían 5572 personas, la localidad producía muchas hortalizas y frutas y contaba con varias fábricas de curtidos y tejidos, aunque su comercio no era de importancia. Poseía un círculo recreativo y celebraba sus ferias el 2 de agosto y el 14, 15 y 16 de septiembre. Estas eran sus fuerzas vivas:

Alcalde: Miguel Carrasco.
Tenientes de alcalde: Cristóbal Rubiales, Gil Rodríguez y Demetrio Sánchez
Secretario: Eduardo Chazarri
Juez municipal: Pedro Sánchez
Secretario judicial: Juan Rodríguez
Párroco: Pedro Sánchez
Profesores de instrucción pública: Enrique Alex y Juana Macías
Comerciantes: Rafael Coveñas Orellana
Confitero: Benito Pérez Martínez
Fabricantes de curtidos: Antonio Angulo, José Carrasco, González y Barroso, Juan Jaén, Pedro Otero, Antonio Padilla, Francisco Padilla, José Parra, Jerónimo Pan, Pedro Rubiales y Pedro Sánchez
Farmacéuticos: Ildefonso Fernández, Ramón Reguera y Fermín Sánchez
Industriales: Diego Arenas Romero, José Arenas Romero, José Cobeñas Zarco, Bartolomé García Narváez, José María Guerrero, Jerónimo Pan Vázquez, Antonio Ramos, Diego Ramón Guerrero, Ricardo Rodríguez, Juan Saborido García, Justo Zamora Gil
Médicos: Francisco Bohórquez Clavijo, Juan Fernández Mier y Manuel Romero Gil
Notario: Amaro Guerrero Castañeda
Tahonero: Juan Olmedo Clavijo
Transportes: Agustín Flórez Amaya y Alonso Mancilla Angulo
Veterinarios: Salvador Ayala Fernández y Antonio González


1905

Las imágenes de más abajo ilustran cómo era Ubrique en 1905 según dos anuarios, el Riera y el del Comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración. Como suele ser habitual en este tipo de publicaciones, contienen algunos errores. Por ejemplo, las distancias a Cádiz y Grazalema y la estación de Cortes parecen haber sido medidas con un metro de goma. Se hace notar que el alumbrado era por petróleo. Efectivamente, la luz no empezó a llegar hasta 1909…

anuario_riera_01

Los curtidores de pieles siguen en la primera columna de esta otra imagen:

anuario_riera_02
anuario_riera_03

Esta era la información que daba el otro anuario:

anuario_riera_04
anuario_riera_05
anuario_riera_06
anuario_riera_07
anuario_riera_08
anuario_riera_09
anuario_riera_10
anuario_riera_11
anuario_riera_12

Finalmente, este anuncio lo contrató el banquero Coveñas Orellana en el Almanaque Bailly-Baillieres de 1905:

anuario_riera_13

En otro artículo he publicado los nombres de todos los electores de Ubrique en 1902, con sus edades, calles donde habitaban y profesiones, lo que permite hacerse una idea bastante completa de cómo era la sociedad ubriqueña de esos tiempos.


1932

El Anuario regional descriptivo, informativo y seleccionado de la industria, comercio, agricultura, profesiones, arte y turismo de la región de Andalucía y Norte español de África de 1932, conservado en la Biblioteca Nacional de España, resume lo que era Ubrique en 1932 como lo ilustramos más abajo. Como de costumbre en este tipo de publicaciones, hay errores de bulto. Por ejemplo, el administrador de Correos no se llamaba Gordón de segundo a apellido, sino Jordán. Hay algunos detalles curiosos y divertidos. Por ejemplo, los cafés anunciaban como atractivo que tenían altavoz. ¡Qué tiempos!

anuario_regional_1932_01
anuario_regional_1932_02
anuario_regional_1932_03
anuario_regional_1932_04
anuario_regional_1932_05
anuario_regional_1932_06
anuario_regional_1932_07
anuario_regional_1932_08
anuario_regional_1932_09

Por otra parte, el Anuario ofrecía información sobre el censo de los 19 municipios de la Sierra de Cádiz:

anuario_regional_1932_11

Se puede apreciar que algunos pueblos actualmente tienen casi la misma población que entonces. El que más ha crecido en términos relativos es Ubrique, ya que ha multiplicado su población por más de 2 (Arcos, por 2, aproximadamente).

En ese año de 1932 estuvo en Ubrique el etnolingüista alemán Wilhelm Giese, que describió al pueblo como se puede ver en este artículo:

También en 1932 un periodista llamado R. Fiol publicó (en la Revista del Ateneo de Jerez de la Frontera nº 59 (mayo-junio, año IX, nº 59)) una crónica de turismo de un día por varios pueblos de la Sierra, pasando casi dos horas en Ubrique:

(…) Sigamos nuestro camino: huertos, dehesas, cuestas empinadas y pasemos sobre el río Majaceite para arremeter con furia con nuestro potente 20 H. P., contra la famosa cuesta de Tabizna, que se opone a nuestra llegada a Ubrique. La vencimos ya, y pasados los 16 kilómetros que separan El Bosque de la tierra de las petacas, nos encontramos con la agradable sorpresa de divisar por nuestra izquierda entre frondosos frutales, la blanca masa de casitas que se juntaron en el fondo del valle, amparadas por la enorme masa del peñón que las domina y protege.

Como habremos llegado a las 10’45, podremos dedicar algún rato a visitar algunas de las curiosas manufacturas de petacas y carteras de piel, y que constituye la principal y acreditada industria de este próspero pueblo. También son de gran interés las tenerías de pieles por procedimientos clásicos y las fábricas de paños de lana pura, de gran aceptación y que ya hoy compiten con los de otras regiones. Visitaremos la Parroquia de la Asunción con un buen altar barroco de talla y la iglesia de Nuestro Padre Jesús, con su interesante capilla y retablo de Jesús de talla barroca, de positivo mérito Subiremos a la Ermita de San Antonio, situada en elevada roca, en el centro del pueblo y desde donde contemplaremos el bellísimo panorama que desde allí se divisa, que nos compensará la dureza de la subida. Tras ligero descanso en alguno de los cafés que hay en la plaza principal, a las 12 y media emprenderemos la marcha de nuevo.

En esperanto

En el número de julio-agosto de 1932 de la misma revista jerezana también se describía someramente a Ubrique, pero en este caso en esperanto:

En tiu regiono ekzistas famaj industrioj. Ubrique sin dedichas al laborado de ledoj, kaj transformas ghin de la plej eleganta manposh por virino ghis la ordinara tabakujo por la kamparanoj.

que quiere decir más o menos:

En esta región hay industrias famosas. Ubrique se dedica a trabajar el cuero y transformarlo desde el manposh [?] más elegante para una mujer hasta la tabaquera ordinaria de los agricultores.

Este idioma con pretensiones de lengua franca fue divulgado por primera vez en 1887 por su creador, Doktoro Esperanto (Doctor Esperanzado), seudónimo del oftalmólogo polaco de origen judío Lázaro Zamenhof. La verdad es que sus esperanzas por ahora no se han visto muy cumplidas, ya que se estima que solo del orden de un millón de personas en todo el mundo (0,015 %) es capaz de entenderse con esta herramienta.

Seis años antes (15 de mayo de 1926), la misma Revista del Ateneo de Jerez de la Frontera, dentro de un artículo escrito en esperanto y titulado Kadizo (Cádiz), había descrito a Ubrique en ese idioma:

Creo que la traducción es más o menos esta:

La provincia de Cádiz tiene zonas muy interesantes desde todos los puntos de vista. Entre ellos podemos mencionar la montaña de Ubrique, cuya región tiene una gran riqueza aún no explotada por la falta del ferrocarril Jerez-Villamartín que pasa a través de esta rica parte de la provincia, y que dará a luz, sin duda, una nueva y poderosa industria y comercio. Desde el punto de vista turístico y artístico es muy interesante esta montaña donde hay ciudades laboriosas  y de progreso; Ubrique con sus mundialmente famosos artículos de piel  (carteras, tabaqueras, bolsos, etc.) y también con importante lanteksajhejoj [¿textil?]; Grazalema, ciudad muy industriosa que también tiene lanteksajhejojn [¿textiles, mantas, paños?]; en toda esta montañosa región existen densos bosques que producen frutas, madera, etc. y una agricultura bien organizada.

Más

Dejar un comentario

Al azar