domingo, 11 enero 2026

Ubrique (y Fray Sebastián) en el Espasa

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La Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana, más conocida como Enciclopedia Espasa-Calpe o simplemente Enciclopedia Espasa, es la mayor obra española de este género. La componen 70 volúmenes (72 tomos) que se publicaron entre 1908 y 1930, aunque después salieron 10 Apéndices (1930-33) y Suplementos generalmente bianuales hasta la actualidad. El volumen 65 dedica una entrada a Ubrique que siempre se ha atribuido a Fray Sebastián Además, otra entrada está dedicada a la biografía de este clérigo.

Pero, según me ha contado Esperanza Cabello, el verdadero autor de las dos entradas (incluidas seguramente las fotos) no es Fray Sebastián, sino su amigo Francisco García Parra (calculo que en torno a 1928). A Esperanza se lo ha dicho una sobrina de este señor.

Reproduzco ambas entradas incluyendo las fotos, que han sido mejoradas por Ángel Pablo.

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UBRIQUE. Geog. Mun. de la prov. de Cádiz, con 1,772 e[dificios]. y albergues y 6,682 h. según el censo de 1910. Se compone de la villa de su nombre y de 334 e. y albergues aislados con 1,026 h. El censo de 1920 le asigna 6,405 h.; pero en la actualidad, según el cupo de quintas y los registros, aquéllos ascienden á unos 8,000. Corresponde al p. j. de Grazalema, dióc. de Málaga, y está sit. á 337 m. de altitud, en la falda de una sierra de más de 1,000 m. y regado por tres manantiales que brotan en la unión de los terrenos jurásicos con los triásicos, con 70 litros por segundo cada uno de ellos, que, unidos, forman el río de Ubrique, el cual, juntándose con el del Bosque, toma el nombre de Majaceite, tributario del Guadalete. Uno de estos manantiales, llamado el Benalfi, sit. en extramuros, conduce sus aguas á la población por un modesto acueducto de pequeños arcos romanos. El terreno es escabroso en su mayor parte, extendiéndose en la falda del poblado una feracísima vega poblada de hermosas huertas que producen exquisitas legumbres, hortalizas y frutas variadas. La producción de su campo abarca cereales, vino, aceite, corcho, algarrobas y carbones, que son exportados á Cádiz, Jerez, los Puertos y Sevilla. Tiene, además, yacimientos de cal, yeso, jaspes de diferentes colores y aguas ferruginosas y sulfurosas. Industrias de fab. de harinas, hilados y tejidos de lana (paños, mantas, cobertores y bayetas), cal, tejas y ladrillos, sombreros de pelo de conejo, tintes, jabón, navajas, cola, aceite, aguardientes y calzados. La población está sit. á 140 kilómetros de la capital de la provincia, á 29 de Grazalema y á 20 de la estación férrea de Cortes de la Frontera, que es la más cercana, á la que unirá en breve una carretera de 25 kms. que enlazará con la de Jerez de la Frontera á dicho pueblo. Tiene otras carreteras que son: la de Las Cabezas de San Juan á esta villa, con un recorrido de 69 kms., que cruza en Villamartin con la de Jerez á Ronda, y la de esta última población á Ubrique, de 50 kilómetros de recorrido por entre pintorescas montañas. Tiene también Administración de Correos, con estafeta de primera categoría y estación telegráfica del Estado; alumbrado eléctrico, servicios diarios de automóviles á Sevilla, á Jerez de la Frontera y á Ronda; sucursal del Banco Español de Crédito y corresponsal del Hispano-Americano y otros. Hay una comunidad de Menores Capuchinos, en cuya iglesia se venera la imagen de Nuestra Señora la Virgen Santísima de los Remedios, patrona de esta villa, y un Asilo-Hospital á cargo de Religiosas del Rebaño de María. Tiene, además, diversas sociedades: Casino de Ubrique, Circulo Industrial y Agrícola, Centro de Sociedades Obreras y Sociedad Deportiva. UBRIQUE se ha desarrollado considerablemente en nuestros días, convirtiéndose de población agrícola en industrial. Sus principales industrias que la han dado más á conocer en este concepto son la fab. de curtidos, de tejidos de lana y la de petacas, carteras y artículos de piel, las cuales merecen especial mención. Aquí se curten la mayor parte de las pieles de Andalucía y N. de Marruecos, habiéndose introducido en esta industria las mejoras de la operación rápida y planchado mecánico. Su fab. mecánica de mantas, cobertores, bayetas y paños de lana está 1nuy acreditada en esta región. Sus fábs. de petacas y carteras, de acreditada fama en toda España y en el extranjero, por su cosido especial á mano, son objeto de una activa exportación. Todo el pueblo es una gran fábrica continua, pues, tanto en los talleres como en las casas, el trabajo se hace á mano por numerosas obreras, con rara habilidad. Esta actividad es susceptible de ser ampliada por la abundancia de hulla blanca en numerosos saltos de agua.

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El aspecto de UBRIQUE es sumamente agradable y sus habitantes se distinguen por su actividad, buenas costumbres y anhelo de ilustración. Hay muchos edificios modernos en sus calles bien urbanizadas y limpias, siendo éstas en general pendientes y existiendo una hermosa plaza en el centro del pueblo. La cantidad de lluvia que cae en su término es superior á 1’7 m. Esta enorme proporción se debe á que las montañas vecinas son las primeras que encuentran las nubes al venir del océano Atlántico.

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Historia. UBRIQUE fué colonia fundada por los fenicios para comerciar con las tribus celtas de la serranía, á las que servía de divisoria con los turdetanos el río Lethe. El carácter fenicio de la colonia primitiva lo demuestran las numerosas monedas halladas. Sobre ella se alzó la fortaleza romana Ocurrís, emplazada sobre la meseta superior de la sierra de Benalfí. Las dos inscripciones latinas que se conservan en el Museo Arqueológico de Cádiz están dedicadas por la República Ocurritanorum á los emperadores Antonino Pfo y Marco Aurclio, y las monedas encontradas pertenecen á la época adrianotrajana. La línea de fortalezas romanas la formaban Ocurrís, Cardela, Aznalmara y Garclago, encontrándose en el emplazamiento de ellas numerosas basas, fustes y capiteles romanos, y no lejos de ellas las correspondientes necrópo1is, de las cuales se conserva casi integra la de Ocurris, aunque despojada de las estatuas y urnas cinerarias. Es increíble la densidad de población de toda esta comarca anteriormente á la venida de los bárbaros, si no lo atestiguaran las numerosísimas ruinas romanas de ciudades y villas que desde la devastación de ellas por aquellos pueblos no han vuelto á levantarse. Después de destruir los vándalos á Sevilla y antes de pasar al África, debieron de chocar con la línea de fortalezas romanas y darse una gran batalla en el cercano Puerto de la Llave, donde, junto á la ciudad romana, se encontraron enormes montones de esqueletos de una raza gigantesca. Las fortalezas árabes están emplazadas sobre las antiguas romanas.
Durante toda la dominación árabe fué esta región teatro de grandes batallas entre los distintos reyes entre sí y con los ejércitos invasores que venían de África. El ejército de Abú Aiyán salió de Umrica (UBRIQUE} y fué á Calsana, Jerez, Lebrija y Cádiz. En 1233 dió san Femando la batalla del Guadalete contra Ebú Hud, de Sevilla, y .Alhamar, rey de Granada, venciéndoles por completo. En 1246 era conquistada Sevilla, en 1255 Jerez y Arcos. Quedó toda la serranía formando un entrante peligroso en los dominios cristianos, en el que se destacaban las inexpugnables fortalezas de Cardela y Zahara. En 1432, el maestre de Alcántara, Gutierre de Sotomayor, habiendo recibido a viso de que las villas de Archite, Ubrique y Benaocaz se hallaban sin prevención, quiso tomarlas por sorpresa. Extraviados los adalides, se internaron por desfiladeros peligrosos, donde les esperaban los moros, que deshicieron al ejército cristiano en la
rota de Ubrique, salvándose á duras penas el maestre con 100 caballeros. Á esta rota se refieren los romances fronterizos:
De Écija salió el Maestre,
Capitán de la Frontera;
Lleva gente de á caballo,
Gente lucida y guerrera.
Encuéntrase al alcaide de Olvera en el camino, el cual trata de disuadirlo:
¿Vuestra partida dó era?
-A Archite y Ubrique, alcaide,
A Benaocaz de la Sierra.
-Quien lo aconseja, Sefior,
Muy mal consejo vos diera,
Que tres batallas he visto
Perderse en aquesta tierra.

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La misma relación está en la Crónica de Juan II, el cual escribió al maestre consolándolo y aconsejándole prudencia. En el mismo año, envalentonados los moros, hicieron excursiones hasta Arcos, desde Cardela, UBRIQUE y Garciago. Dos años después vino otra más seria de 7,000 hombres, dirigida por Mohamed Aben Ozmin, rey de Granada. La batalla se dió en los alrededores de UBRIQUE, entre Cardela y Garciago, en los llanos de los Bujeos, en 1445, perdiendo el rey de Granada 1,300 prisioneros y 500 caballos, quedando la victoria á favor de Pedro Ponce de León. En 1472 atacó el marqués de Cádiz la imponente fortaleza de Cardela, frente á UBRIQUE. Reíanse los moros desde sus atalayas, elevadas por encima de las águilas, cuando Manuel Ponce de León, hermano del marqués de Cádiz, conducido por un guía por galerías subterráneas, apareció en la torre del homenaje seguido de Alonso Ruiz Mancheño y de un grupo de valientes, secundados por un asalto general de las huestes del marqués, á quien se tuvo que rendir la guarnición mora. Tan sonado fué este triunfo, que Cervantes compara á Manuel Ponce de León con don Quijote en la batalla de los Leones. Sobrevinieron entonces las luchas entre el duque de Medina-Sidonia, y el marqués de Cádiz, que pudieron haber costado la pérdida de Sevilla si no hubiera mediado más tarde Isabel la Católica, y el rey de Granada en persona embistió á Cardela, que tuvo que rendirse; Arcos misma fué atacada, y se defendió gracias al ánimo varonil de doña Beatriz de Pacheco, esposa del marqués de Cádiz, y á la caballerosidad del duque de Medina-Sidonia, que, olvidando antiguos resentimientos, acudió á su socorro. Al año tuvo lugar el desastre de la Ajarquía. El marqués de Cádiz, para quebrantar la potencia de la morisma, en sucesivas expediciones de castigo incendió y destruyó á UBRIQUE, Benaocaz y Villaluenga, y atacó y tomó á Garciago y Benajut. La fortuna se volvió del lado de los cristianos en la gloriosa batalla del castillo de Lopera, y en 1485 fué conquistada Ronda, cuya caída llevó consigo la de toda la Serranía. El marqués de Cádiz, Rodrigo Ponce de León, rindió á UBRIQUE, Archite, Benaocaz, Villaluenga, Grazalema, Audita y las fortalezas de Cardela, Garciago y Aznalmara, en las que dejó guarniciones. Isabel la Católica pasó por ÜBRIQUE en dirección á Ronda. .Al aproximarse á Benaocaz, sólo salieron las mujeres, y quedó el dicho atribuído á ella: De Benaocaz, las mujeres nada más. Los Reyes Católicos, queriendo premiar los servicios de Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz y conde de Arcos, le dieron el titulo de duque de Cádiz y crearon para él el señorío de las Siete Villas, por Real cédula de privilegio y merced, fechada en Jaén el 11 de Enero de 1490 y confirmada en Sevilla el 3 de Diciembre del mismo año. En 1501 se hizo por la casa de Arcos el repartimiento y población de la Serranía. Se daba á cada caballero una caballería de tierra (30 fanegas) y á los peones, media. Se les declaraba exentos de todo pecho y servicio por cinco años v á cargo de ellos quedaba el acudir á la defensa contra las incursiones de los moros de África. Las Ordenanzas por las que se rigió el Señorío fueron dadas por el duque de A reos en la villa de Casares en 1555. En 1550, desampararon sus moradores á Cardela, y en 1552 sucedió lo mismo á los de Archite, yéndose á vivir á UBRIQUE, llevando consigo á la Inmaculada (la imagen de Nuestra Señora de la O, escultura del siglo xv) que se venera hoy en la Iglesia parroquial, de la que es titular. Quedó, pues, UBRIQUE con la población del Salto de la Mora (Ocurris), Archite, Garciago, Cardela y Aznalmara. Con este incremento de población y la larga era de paz, UBRIQUE fué creciendo hasta comprar, tras largas negociaciones, de 1635 á 1640, los derechos jurisdiccionales á Felipe IV y á la casa de Arcos, fecha que señala el término del régimen feudal ·y el principio de la propiedad moderna en dichas villas.

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Tiene una parroquia y tres iglesias; además las capillas del Calvario, del Hospital y del Cementerio. La primitiva parroquia de San Antonio se labró en el siglo XVI, y la actual en el siglo XVII; la de San Sebastián, vulgo del Jesús, en el siglo XVIII, y el convento de Capuchinos fué fundado en 1660 por el licenciado Alonso Borrego de Carvajal en el mismo sitio en que se apareció Nuestra Señora de los Remedios á la niña Leonor Romero, la cual, ocho años más tarde, al ser traída la imagen é inaugurada la Iglesia, reconoció á la Señora que se le babia aparecido. En este convento moraron varones insignes. El padre Félix José de Ubrique, predicador de Carlos Il y de Felipe V, considerado en su tiempo como uno de los primeros oradores de España; el padre Buenaventura de Ubrique, apóstol de la Serranía, célebre por su predicación y sus milagros; muerto en 1755 en Olvera y traído furtivamente á principios del siglo XIX á la iglesia del Jesús, y el beato Diego José de Cádiz, que vivió hasta la edad de catorce años con sus padres en UBRIQUE y volvió á habitar en dicho convento en 1768 durante seis años, en cuyo tiempo se obró la aparición de san Ildefonso y el milagro de la multiplicación de los panes, que señalaron el principio de la gloriosa carrera del gran apóstol del siglo XVIII. En la guerra de la Independencia, el pueblo de UBRIQUE quedó en ruinas, á causa de la resistencia á los franceses, que, en el desfiladero de Villaluenga, fueron furiosamente atacados por los habitantes de la Serranía. El héroe de esta guerra fué el célebre guerrillero Zaldf var, hijo de UBRIQUE, que mereció la admiración de los mismos franceses.

Se refieren á UBRIQUE no pocos refranes y dichos, de los cuales entresacamos los siguientes: “En Ubrique, la mosca te pique” (Rodríguez Marín); “¿Quiere usted saber, señora, –  lo que ha pasado en Ubrique? – Amortajaron á un gato – y le echaron un repique” (Fernán Caballero); la frase “el cuchillo de Ubrique” se explica diciendo que cuando veía á alguno, se salía solo de la vaina, y el dicho “acabar como la comedia de Ubrique”, es decir tumultuosamente.

Bibliogr. Gabala y Laborde, La Serranía de Ronda, en el Boletín del Instituto Geológico; Mancheño y Olivares, Arcos de la Frontera (1822); Aragón y Macías, Misceláneas de la Villa de Ubrique, manuscrito; padre Valencina, Los Capuchinos en la Guerra de la Independencia y Reseña histórica de la Provincia de Capuchinos de Andalucía (t. III); padre Sebastián de Ubrique, Vida del Beato Diego José de Cádiz (1926) y Crónica del Convento de Capuchinos de Ubrique (2 t., Archivo Provincial de los Capuchinos de Sevilla).


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UBRIQUE (SEBASTIÁN DE). Biog. Escritor y religioso capuchino español, n. en Ubrique el 7 de Enero de 1886. Ingresó en la orden Capuchina á los quince años de edad, cursando sus estudios con gran lucimiento. Desde muy joven se distinguió por sus aptitudes literarias nada comunes y esto, unido á su gran cultura y atinado juicio hizo que sus superiores le destinaran á la redacción de la revista El Adalid Seráfico, de Sevilla, que dirige desde 1908. La labor llevada a cabo por UBRIQUE en esta población [sic, por publicación] por espacio de veinte años es digna del mayor elogio. Con su nombre, con los seudónimos de Fr. Ciro, Fr. C., Fr. Antonio y Fr. A. y sin firma, viene publicando en cada número una serie de artículos en que trata con gran competencia y excelente estilo las más diversas cuestiones; muchos de estos trabajos, de carácter apologético, político, social, histórico, literario ó de polémica ligera, notables estos últimos por el gracejo con que están escritos, han sido reproducidos por peri6dicos españoles y americanos, y todos, junto con sus poesías, cuentos y narraciones andaluzas, formarían varios volúmenes de interesantísima y amena lectura, si el autor los coleccionara. En las fiestas del centenario celebradas en Cádiz en 1919 ganó el premio por su Historia de la Orden Capuchina en el Obispado de Cádiz, y entre sus otras publicadas aparte merecen mencionarse la Vida del Beato Diego José de Cádiz, que mereció unánimes elogios, tanto por los numerosos documentos que aporta, como por su valor histórico-crítico, y Devoción á la Santísima Trinidad del Beato Diego José de Cádiz. Sebastián de UBRIQUE ostenta actualmente (1928) el cargo de custodio general de la Provincia Bética de su Orden.


UBRIQUENSE. adj. Natural de Ubrique, villa de la prov. de Cádiz. Ú. t. c. s. || Perteneciente ó relativo á esta villa.


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