En Ubrique no duró mucho la guerra civil. Nueve días después de declararse, un avión de los sublevados dejó caer la octavilla amenazante de la que he hablado en otro lugar. Pero, por lo que sé, a las dos semanas del 18 de julio, desde primeros de agosto, la gente que tenía ocupaciones fuera del pueblo pudo volver a salir de él y regresar. Para ello necesitaban las correspondientes autorizaciones de la Guardia Civil, el alcalde o incluso los militares de Cádiz. Presento a continuación una pequeña colección que tengo de estas autorizaciones.
La más antigua es del 10 de agosto y por ella el comandante militar de la Guardia Civil de Ubrique permitía a un vecino marchar a El Bosque, si bien posteriormente un guardia segundo le amplió el permiso para continuar viaje de ida y vuelta a Sevilla. Una reproducción donde he borrado el nombre del interesado encabeza esta página.
Tras días más tarde el comandante militar expedía un permiso a un vecino para desplazamientos generales de interés público:
Esta otra autorización la concedía el 22 de agosto en Cádiz la Comandancia militar a tres personas de Ubrique para que pudieran volver al pueblo:
Esta es del 23 de agosto y la concedía la Alcaldía de Ubrique con el número 3356 (lo que resulta sorprendente, a menos que se tratara de una numeración general del registro del Ayuntamiento) con el visto bueno del comandante militar.
El 4 de septiembre la Alcaldía de Ubrique emitía, también con el visto bueno de la Comandancia militar del pueblo, un permiso con número que no está claro (¿3736?) para que dos mujeres pudieran ir a Sevilla:
El mismo día, la Comandancia militar de Ubrique de la Guardia Civil otorgaba la autorización número 82 para que un vecino se pudiera trasladar a Sevilla a ocuparse de asuntos comerciales durante un máximo de 7 días, especificándose la matrícula del vehículo y el nombre de su conductor e indicándose que el autorizado volvería en el autobús de Los Amarillos.
El 12 de septiembre la Guardia Civil concedía este otro permiso a dos hombres para ir a Sevilla. Era la número 119 que otorgaba la Comandancia militar de Ubrique. A la autoridad se le olvidó poner la matrícula completa del coche en el que viajarían los autorizados:







