El Casco Histórico de Ubrique tiene la declaración de Bien de Interés Cultural. Este conjunto arquitectónico y cultural combina un entramado de calles adaptadas a las faldas del Tajo de Ubrique, testigo de tradiciones locales y celebraciones como el Belén Viviente, las Cruces de Mayo, el Carnaval y el Concurso de Pintura Rápida.
El Casco Histórico alberga edificios emblemáticos como la iglesia de San Juan de Letrán, rehabilitada para convertirse en el Centro de Interpretación de la Historia de Ubrique. Este centro muestra la evolución del patrimonio local, desde la pacificación del levantamiento de los moriscos en 1501, hasta la expansión urbana del siglo XVIII.
San Juan de Letrán es singular por su planta octogonal. Aunque dejó de ser un espacio de culto en el siglo XIX tras su desamortización, el edificio ha sido recuperado por el Ayuntamiento, que lo utiliza como centro cultural.
El Convento de Capuchinos y el Museo de la Piel
Otro elemento destacado es el Convento de Capuchinos, construido en 1660 bajo el auspicio del Duque de Arcos. Este convento, hoy en manos de una hermandad católica, es sede del Museo de la Piel, conocido como «Manos y Magia en la Piel». Este museo honra la tradición marroquinera de Ubrique, mostrando herramientas, maquinaria y procesos de trabajo, además de rendir homenaje a los artesanos que han dado prestigio a la localidad.
Yacimiento arqueológico de Ocur
A un kilómetro del casco urbano se encuentra Ocur, una antigua ciudad romana ubicada en el Salto de la Mora. Este oppidum prerromano, transformado en municipio romano, destaca por su estratégica ubicación y su imponente arquitectura. Entre sus restos arqueológicos se incluyen una muralla ciclópea de origen prerromano, cisternas, termas, un foro y una necrópolis con un mausoleo único en Andalucía. Ocur alcanzó su apogeo en el siglo II d.C. y formó parte del conventus iuridicus gaditanus de la provincia Bética.

