sábado, 10 enero 2026

Simbiosis industrial y economía circular en Ubrique en el siglo XIX

Lo más visto últimamente

Ubrique (Cádiz, España) ha sido reconocida históricamente por su industria marroquinera y la elaboración de artículos de piel. Según El Indicador de España y de sus posesiones ultramarinas, de 1864, en aquellos tiempos Ubrique albergaba un número significativo de industrias relacionadas con el cuero y, sin duda, interconectadas: había doce fabricantes de curtidos, ocho fabricantes de jabón, cinco zapateros, un fabricante de cola, un calderero y dos fabricantes de fieltros (al final doy sus nombres, junto a los de otros profesionales del pueblo). Este panorama económico no era fruto del azar, sino el resultado de una estructura productiva basada en el aprovechamiento máximo de los recursos disponibles, una característica propia de los lugares industriales tradicionales.

La coexistencia de estas industrias en Ubrique evidencia un sistema de simbiosis industrial, un concepto moderno dentro de la ecología industrial que describe la colaboración entre diferentes sectores para reutilizar subproductos y minimizar residuos. Aunque en el siglo XIX no se usaban estos términos, la práctica ya estaba presente en la economía local de Ubrique.

El curtido era la industria central

El curtido de pieles era la actividad principal en Ubrique. Este proceso transformaba pieles animales en cuero utilizable, empleando distintas técnicas, entre ellas el curtido vegetal con taninos y el uso de grasas para suavizar las pieles. Este proceso también generaba una serie de subproductos, que podían ser aprovechados por otras industrias locales. Los más importantes eran los sebos y las grasas animales, extraídos del desengrase de las pieles; el colágeno y tejidos conectivos, que podían convertirse en adhesivos; y restos de piel y pelo, con posibles aplicaciones en la fabricación de fieltros o como materia prima para otros procesos.

Una vez curtido el cuero, este estaba disponible para fabricar petacas, actividad que generaba una considerable mano de obra (aunque, en aquella época, no tanta en Ubrique como se piensa).

Jaboneros

Uno de los aspectos más llamativos del panorama industrial de Ubrique en 1864 es la existencia de 8 fabricantes de jabón. La clave para entender esta abundancia está en la relación con los curtidores. La producción de jabón en el siglo XIX dependía de dos ingredientes principales: grasas o aceites (de origen animal o vegetal) y álcalis como la sosa o la potasa.

Los curtidores generaban grandes cantidades de sebo y grasas animales como parte del proceso de preparación de las pieles. En lugar de ser desechados, estos subproductos podían venderse a los jaboneros, quienes los saponificaban con un álcali para fabricar jabones. De esta manera, los curtidores no solo evitaban el desperdicio, sino que también generaban una fuente de ingresos adicional, mientras que los jaboneros obtenían materia prima a bajo costo y sin necesidad de importarla. Una economía circular perfecta para reducir costos y mejorar la eficiencia del sistema productivo.

Zapateros

La presencia de cinco zapateros en Ubrique también se explica por la disponibilidad de cuero. La industria del calzado dependía en gran medida de materiales de calidad, y al contar con una producción local de curtidos, los zapateros podían obtener su materia prima sin depender de intermediarios.

Además, la fabricación de calzado también podía requerir adhesivos, y aquí entra en juego otro actor de esta red industrial: el fabricante de cola.

Fabricación de cola

La cola animal, un adhesivo tradicional, se fabricaba a partir de subproductos ricos en colágeno, como pieles, cartílagos y huesos. Estos materiales, que para los curtidores eran desechos, podían ser transformados en adhesivos fuertes a través de un proceso de ebullición y evaporación.

El fabricante de cola en Ubrique posiblemente abastecía a los zapateros locales, quienes usarían este adhesivo en la elaboración de calzado y otros productos de cuero, redundando en un mejor encadenamiento productivo.

En la década siguiente (1873) en Ubrique había al menos dos fábricas de cola. Una estaba donde el arroyo de los Cidrones y el callejón de las Mocitas llegan al río Ubrique; otra cerca de donde confluye el río Ubrique con el arroyo de la Garganta de Barrida. En la novela de Enrique Corrales García Escrito en piel el autor dice algo sobre la fabricación de cola en el pueblo:

Tu jefe ya no se acuerda de cuando iba llorando a mi tenería para que yo le curtiese los conejos casi gratis, ni cuando recogía los retales de los pellejos, con la carnaza y las cerdas y pelos que hervía en estas malolientes calderas para extraer gelatina para obtener cola.

Fieltros

La presencia de dos fabricantes de fieltros también puede tener relación con la industria del curtido. El fieltro se produce mediante la compactación de fibras textiles con calor, humedad y productos químicos, entre ellos jabones o álcalis.

Ahora bien, no es descartable que aprovecharan el de animales desechado por los curtidores y utilizaran jabones en su proceso de manufactura. Así, la conexión entre las distintas industrias se ampliaba aún más.

Calderería

La presencia de un calderero también puede tener relación con las otras industrias de Ubrique en 1864. Los caldereros eran artesanos especializados en la fabricación y reparación de objetos de metal, especialmente de cobre, bronce y hojalata. Sus productos y servicios podían ser fundamentales para varias de las actividades industriales presentes en Ubrique.

Por ejemplo, los curtidores usaban grandes calderos de cobre o hierro para calentar agua y preparar disoluciones de curtido. También necesitaban herramientas metálicas como cuchillos de descarnado y rasquetas, que podían ser fabricadas o reparadas por el calderero.

Igualmente, la fabricación de jabón se podía realizar en calderas metálicas donde se mezclaban sebo y el álcali a alta temperatura, calderas que también podían resultar útiles al fabricante de cola, que había de llevar a ebullición de cartílagos, huesos y pieles. Incluso los fabricantes de fieltro podían necesitarlas.

Un «distrito industrial tradicional»

El sistema productivo de Ubrique en 1864 encaja dentro de la definición de distrito industrial tradicional, un concepto desarrollado por el economista Alfred Marshall que se refiere a la concentración de pequeñas industrias distintas en una misma región, compartiendo conocimientos y recursos para mejorar su eficiencia.

Ubrique no solo aprovechaba al máximo sus recursos locales, sino que también generaba un entorno económico sostenible, donde cada industria dependía de otro en una red de colaboración. Este modelo de producción, basado en la interdependencia y el uso racional de los materiales, es un antecedente claro de las modernas estrategias de economía circular y ecología industrial.

Profesionales

Esta es la lista de curtidores, jaboneros, zapateros, fabricantes de cola y productores de fieltro que dio El Indicador de España y de sus posesiones ultramarinas en 1864, y además agrego otras industrias y profesionales que también aparecen en la publicación:

Fabricantes de curtidos

  • Antonio Angulo
  • José Carrasco
  • Gonzalo Barroso
  • José Corrales
  • Juan Jaén
  • Antonio Padilla
  • Francisco Padilla
  • Gerónimo Pan
  • José Parra
  • Pedro Rubiales
  • Pedro Otero
  • Pedro Sánchez

Fabricantes de jabón

  • Juan Giménez
  • Manuel Janeiro
  • José López
  • Benito Pérez
  • José Rodríguez
  • Juan Rodriguez
  • Miguel Romero
  • José Vegazo

Zapateros

  • Francisco Corrales
  • José Féliz
  • Juan Marín
  • Antonio Villalobos
  • Gaspar Cabezas

Fabricantes de fieltros

  • José Cobeñas
  • Francisco Vegazo

Fabricante de cola

  • Martín Bohorques

Calderero

  • Blas Arices

Mercaderes de sedas y cintas

  • José M. Guerra
  • Ana Marín
  • José Parra
  • Simón de Morales
  • Juan Tacón

Tratante en ganado de cerda

  • Cayetano Suárez

Fabricante de aguardiente

  • Diego Carrasco

Carpintero

  • Pedro Virués

Comerciante en granos

  • José León

Armero

  • José Montero

Confitero

  • Miguel Panal

Boticarios

  • Fermín Sánchez
  • Serafín Vecina

Médicos cirujanos

  • Juan M. Fernández
  • Fernando Suárez

Notario

  • Diego R. Guerrero

Fuente: Hemeroteca Digital. Biblioteca Nacional de España

Más

Dejar un comentario

Al azar

Descubre más desde TRIPLENLACE

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo