El nombre de Ubrique procede con toda seguridad del nombre Obili que aparece en la Crónica de Juan II, de 1434. Se trata de un topónimo preislámico y probablemente prerromano que fue arabizado como Ovilique, según aparece también escrito (sería más correcto adaptarlo a Obilique). Esta evolución lingüística se basa en registros históricos que muestran la transformación fonética del término original a lo largo del tiempo.
Durante la dominación islámica, era común que los topónimos hispanorromanos o prerromanos se adaptaran a la fonología árabe. En este caso, Obili sufrió una modificación fonética hasta convertirse en Ovilique. Posteriormente, con la Reconquista y la castellanización de los nombres, Ovilique se transformó en la actual forma Ubrique.
Esta hipótesis es la más sólida de las que hasta ahora se han enunciado, pues se fundamenta en fuentes escritas antiguas que registran la existencia del término Obili, su adaptación durante la época islámica y su evolución posterior.
Puede verse la evolución del topónimo hasta el Ubrique actual aquí:

