Estas fotografías las hice en el pueblo de Alarcón (Cuenca, España) en marzo de 2024. Es un lugar de menos de 200 habitantes que no solo cuenta con el singularísimo castillo que le da nombre («Alarcón» significa «La fortaleza» en árabe), sino una plaza principal con un Ayuntamiento de notable arquitectura y algunos templos y palacios.
Antes de llegar al pueblo nos encontramos con una de las cinco torres que jalona el largo muro defensivo que rodea a Alarcón:

Desde el pie de dicha torre se puede disfrutar de la vista general del pueblo que se muestra en la cabecera. Acerándonos por la carretera nos encontramos con la primera puerta del recinto amurallado:

El conjunto urbano se encuentra en un promontorio a manera de península, pues está ceñido por un meandro del río Júcar. En esta panorámica se ve el lugar por donde entra el río, que en esa zona (el Henchidero) está represado. El río ejerce, pues, de foso natural.

El lugar donde se edificó esta estructura defensiva ya fue escogido con iguales propósitos por íberos y romanos, siendo poblado luego por los árabes. En 1184 fue conquistado por Alfonso VIII de Castilla, que lo cedió a la orden militar de Santiago. En 1305 Fernando IV lo entregó al Infante Don Juan Manuel, Señor de Villena, convirtiéndose en una de sus principales fortalezas.
Parador nacional
El castillo funciona como instalación hotelera; concretamente, forma parte de la red de Paradores Nacionales. Esta es su puerta de entrada, presidida por una lápida colocada por la Asociación Conquense de Artes y Letras y en la que se lee:
Al Infante Don Juan Manuel, insigne escritor, Señor que fue de esta Villa y castillo de Alarcón, en el VII centenario de su nacimiento (1282 – 1982)

Pasando bajo el arco llegamos al pequeño patio de la majestuosa torre del homenaje, donde están algunas de las habitaciones más suntuosas del parador:

Ayuntamiento e iglesias
El casco urbano de Alarcón tiene muy poca extensión, pero está lleno de edificaciones monumentales. Esta es la plaza del Ayuntamiento (a la izquierda), en la que también está la iglesia de San Juan Bautista, en cuyo interior hay un conjunto de pinturas murales modernas, obra de Jesús Mateo patrocinada por la UNESCO:

Esta es la portada de la iglesia de Santa María, actual parroquia. Es de principios del siglo XVI. Su estilo es plateresco, con bóveda de tracería al modo gótico.

La iglesia de la Santísima Trinidad se levantó entre los siglos XIII y XV. En su portada plateresca se pueden ver las armas de un miembro del Señoría de Villena, al que pertenecía Alarcón.

En el pueblo encontramos bonitos rincones como este, muy próximo a la entrada al parador:

Otros destacados elementos del patrimonio monumental de Alarcón son la iglesia de Santo Domingo de Silos, la ermita de Santa María de la Orden, la Casa de Villena y el palacio de los Castañeda.
Don Juan Manuel, escritor didactista
Y desperdigadas por el pueblo encontramos máximas del Infante Don Juan Manuel, Señor de Villena (1282-1348) y uno de los primeros grandes escritores en lenguas castellana, autor de celebradas obras como El conde Lucanor.



Una leyenda
Según la Wikipedia, existe una curiosa leyenda relacionada con este castillo. En cierta época, el castillo tenía un señor cuya hermana era muy hermosa y por ello deseada por muchos pretendientes, entre ellos el hijo del señor de otras tierras cercanas, famoso por su mala vida, por lo cual su petición no fue aceptada.
El despechado planeó asesinar al señor del castillo y secuestrar a su hermana. Pero el castellano llegó a conocer las malvadas intenciones de su enemigo y, cuando un extraño le pidió audiencia, se la concedió no sin antes preparar ciertas precauciones.
Durante la audiencia el visitante quiso abalanzarse sobre el señor, pero los criados lo rechazaron y mataron, descuartizándolo y mezclando las partes de su cuerpo con la argamasa que estaban preparando para unas obras de reparación en los muros del castillo.
La leyenda dice que los bloques de piedra del muro se tiñeron de sangre y que en la actualidad la argamasa presenta unas tétricas manchas negras y rojizas.


