En 2023, el laboratorio orbital de la Estación Espacial Internacional (EEI) acogió más de 500 investigaciones de entre las que se pueden destacar las realizadas sobre púlsares, interacciones atmósfera-espacio, regeneración de tejidos, comportamiento de músculos, vasos sanguíneos, corazón y cerebro en el espacio, materiales solares, burbujas de espumas, propagación del fuego o movimiento de robots.
Púlsares
Los púlsares son estrellas de neutrones, una materia ultradensa que queda cuando las estrellas masivas explotan como supernovas. Giran y emiten haces de rayos X que barren el cielo como faros. Un instrumento de la EEI ha estado recogiendo esta radiación para estudiar la estructura, la dinámica y la energía de seis púlsares y actualizar los modelos matemáticos de sus propiedades de giro. El objetivo es comprender mejor estos objetos astronómicos, incluida su producción de ondas gravitacionales, y ayudan a resolver preguntas fundamentales sobre la materia y la gravedad.
Interacciones atmósfera-espacio
Se ha estudia cómo las descargas eléctricas de la atmósfera superior generadas por fuertes tormentas eléctricas afectan a la atmósfera y el clima de la Tierra. Estos fenómenos ocurren muy por encima de los relámpagos normales. Comprender cómo las tormentas eléctricas perturban la atmósfera de gran altitud podría mejorar los modelos atmosféricos y las predicciones climáticas y meteorológicas.
Regeneración de tejidos en el espacio
Un estudio examinó los mecanismos de cicatrización de heridas en microgravedad. Se ha descubierto que la microgravedad afecta a los componentes fibrosos y celulares del tejido cutáneo. El hallazgo es un paso inicial para utilizar la regeneración del tejido conectivo en el tratamiento de enfermedades y lesiones de futuros exploradores espaciales.
Músculos en microgravedad
Tres investigaciones de la Agencia Espacial Japonesa utilizaron el sistema de gravedad artificial para examinar el efecto en los músculos esqueléticos de diferentes cargas gravitatorias: microgravedad, gravedad lunar (1/6 g) y gravedad terrestre (1 g). Los resultados muestran que la gravedad lunar protege contra la pérdida de algunas fibras musculares, pero no de otras. Es posible que se necesiten diferentes niveles gravitacionales para apoyar la adaptación muscular en futuras misiones.
Vasos sanguíneos y corazón
La Agencia Espacial Canadiense examinó los cambios en los vasos sanguíneos y el corazón durante y después de los vuelos espaciales utilizando ultrasonidos y otras medidas.
El cerebro en el espacio
Una investigación de la Agencia Espacial Europea (AEE) probó si el cerebro se adapta a la ingravidez mediante nuevas conexiones entre neuronas. Para ello se realizaron resonancias magnéticas a los miembros de la tripulación antes y después de los vuelos espaciales. Se han demostrado cambios funcionales en regiones específicas del cerebro, lo que confirma la adaptabilidad y plasticidad del cerebro en condiciones extremas.
Mejora de células solares
Los materiales de perovskita de halogenuros metálicos convierten la luz solar en energía eléctrica y son prometedores para su uso en células solares de película delgada en el espacio debido a su bajo costo, alto rendimiento, idoneidad para la fabricación en el espacio y tolerancia a defectos y radiación. Se está realizando un experimento para investigar cómo estos materiales se ven afectados por el espacio exterior. Así, fueron expuestos durante 10 meses para medir su estabilidad y durabilidad en ese entorno. Este hallazgo podría conducir a mejoras en los dispositivos para aplicaciones espaciales como los paneles solares.
Burbujas en las espumas
Las espumas son dispersiones de burbujas de gas en una matriz líquida. Una investigación de la AEE ha examina el proceso termodinámico por el que las burbujas grandes crecen a expensas de las más pequeñas. Se ha encontraron una buena concordancia con las predicciones teóricas. Una mejor comprensión de las propiedades de la espuma podría ayudar a los científicos a mejorar estas sustancias para extinción de incendios o tratamiento del agua en el espacio y la fabricación de detergentes, alimentos y medicamentos en la Tierra.
Propagación del fuego
El fuego es una preocupación constante en el espacio. Una serie de experimentos estudió las condiciones de las llamas en microgravedad. Se examinó la propagación del fuego con diferentes materiales y condiciones y se demostró que la técnica llamada pirometría de color puede determinar la temperatura de una llama que se propaga. El hallazgo ayuda a validar los modelos numéricos de las propiedades de las llamas en microgravedad y proporciona información sobre la seguridad contra incendios en futuras misiones.
Movimiento de robots
Otro estudio ha tenido por objeto estudiar movimientos de robots en baja gravedad. En esas condiciones los robots podrían moverse más rápido y usar menos combustible. Los resultados verificaron la viabilidad del método de locomoción y mostraron que proporciona un mayor rango de distancia. El trabajo es un paso hacia ayudantes robóticos autónomos en el espacio y en otros cuerpos celestes, lo que podría reducir la necesidad de exponer a los astronautas a entornos hostiles.

