Consejos para conseguir que un chatbot nos dé las mejores respuestas

Al azar

Un chatbot es un programa informático que está diseñado para imitar una conversación humana a través de interacciones de texto o voz. Los chatbots modernos utilizan sistemas de inteligencia artificial capaces de mantener una conversación con un usuario en lenguaje natural y simular la forma en que un humano se comportaría como interlocutor. Estos chatbots o modelos de lenguaje suelen utilizar aprendizaje profundo y procesamiento de lenguaje natural.

Para mantener una interlocución eficaz con un programa de chatbot es necesario que las intervenciones del humano en el diálogo sean adecuadas. Si las preguntas que se le hacen a un chatbot se formulan mal, la herramienta no responderá lo bien que esperamos. Y muchas veces no nos esmeramos en formular bien las preguntas porque pensamos que estos programas son «inteligentes», por lo que deberían entender todo lo que se les pregunta. Pero esto no es así.

Principios básicos

La «ingeniería de mensajes» es una disciplina en crecimiento en este campo que estudia cómo dar indicaciones a un chatbot. Milton Pividori es un especialista que dedicó un año y medio a estudiar la mejor manera de utilizar el chatbot más popular, ChatGPT, en investigación científica. Según él, estos son sus principios básicos:

  • Ser claro acerca de lo que quiere que haga el modelo (utilizar palabras como “Resumir” o “Explicar”).
  • Pedir al modelo que adopte un rol o personaje (“Eres es un profesor de química”).
  • Proporcionarle ejemplos de entrada y salida reales, que cubran potencialmente casos especiales complicados para mostrar al modelo lo que se desea que haga.
  • Especificar cómo debe responder (‘Explíqueselo a alguien que tenga conocimientos básicos de epigenética’) o incluso el formato de salida exacto (por ejemplo, como un archivo JSON o CSV fácil de analizar).
  • Opcionalmente, especificar un límite de palabras, si el texto debe usar la voz activa o pasiva y cualquier otro requisito.

Según Maximilian Vogel, al preguntar algo a un modelo de lenguaje, para orientarlo correctamente hacia una buena respuesta se debería:

  • Define la función o rol del modelo (por ejemplo, dígasele que actúe como un periodista profesional o como un profesor de matemáticas de Bachillerato).
  • Informarlo del tipo de persona o audiciencia con la que va a interactuar y su nivel de preparación (por ejemplo, se le puede pedir que explique la estructura del átomo a un niño de 5 años o a un mecánico de motocicletas con estudios de formación profesional, pero no se le debe decir solo dime o explica a los usuarios sin especificar qué tipo de usuarios son).
  • Aclararle cuál es el objetivo de la interacción empleando verbos significativos y la forma en que el modelo debe producir o crear la salida (se le puede pedir que resuma, liste, traduzca, clasifique, explique, extracte, comente…, pero deberían evitarse órdenes menos específicas como responda, escriba…).
  • Describir el tipo de información de salida (una lista, una enumeración de pasos o etapas, una fórmula, una tabla, un código informático…).
  • Indicarle en qué tono debe transmitir el mensaje (de forma empática, sarcástica, agresiva, ingeniosa, como lo escribiría Cervantes, como lo pintaría Picasso…).
  • Indicarle cómo debe tratar casos excepcionales (ejemplo: si en la tabla de películas que pido no conoces el director de algunas de ellas, coloca un guion (-) en las casillas correspondientes).
  • Señalarle qué temas son relevantes para lo que se persigue y cuáles debe obviar (háblame solo de las principales contribuciones a la química en el siglo XXI y hechas por mujeres; no me hables de contribuciones hechas por varones).

Vogel propone otra serie de normas básicas alternativa a la anterior, aunque, en el fondo, equivalente:

Un enfoque similar, pero enfocando el tema de forma un poco diferente:

  • Contexto. Preparar el escenario. Proporcionar detalles de fondo para que el modelo comprenda la situación.
  • Objetivo. Qué se quieres lograr. Define claramente la tarea para lograr resultados concretos.
  • Estilo y tono. Especificar el estilo de redacción y el tono deseado.
  • Público. Identifique a quién se dirige la respuesta.
  • Formato. Definir el formato de salida (texto, tabla, código, etc.). (Se pueden ver detalles interesantes sobre cómo debe el modelo proporcionar formatos de salida aquí).

Un consejo adicional es obligar al modelo a «pensar en voz alta» y a realizar algunas consideraciones y razonamientos antes de pedirle la respuesta final.

Un ejemplo de una interacción con un modelo bien formulada / Maximilian Vogel – Medium)

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