sábado, 31 enero 2026

Sobre la inteligencia de perros y gatos

Al azar

Es una pregunta que solemos hacernos, pero no tiene mucho sentido. Depende de qué se entienda por “inteligencia”, si “inteligencia” y “habilidades” son variables fuertemente correlacionadas o no tanto… Por ejemplo, ¿es más inteligente un animal capaz de curarse a sí mismos o de utilizar herramientas simples que otro que puede migrar a miles de kilómetros de distancia llegando justamente adonde quiere llegar?

Dicen que le preguntaron a un conocido filósofo si creía en la existencia de Dios y contestó a su interlocutor: defíname primero qué entiende usted por Dios y yo le diré si creo en eso o no (el filósofo también le preguntó al interpelante qué entendía por “creer” y por “existir”). Pues lo mismo pasa con la inteligencia. Para poder afirmar si un perro es más inteligente que un gato o al revés, necesitamos definir objetivamente la inteligencia.

Supongamos que correlacionamos inteligencia y masa cerebral en proporción al cuerpo. Los gatos tienen un 25 % más. Pero hay animales que tienen casi la misma relación que los humanos y no los consideramos tan “inteligentes”. Y hay otros en los que la proporción es baja (como en los elefantes) y sí los consideramos inteligentes.

Si adoptamos como medida la cantidad de neuronas y de conexiones sinápticas, el cerebro de los perros posee casi el doble de neuronas (entre 430 y 625 millones) que el de los gatos (250 millones), teniendo aquellos una corteza cerebral mucho más densa (factor que se relaciona con el pensamiento lógico, la imaginación y las emociones).

Pero el hipotálamo del cerebro de los gatos está mucho más desarrollado que el de los perros. El hipotálamo es una región cerebral asociada a la memoria y la percepción del espacio. Se percibe en general que los gatos tienen mejor memoria que los perros en cuanto a recordar su entorno con detalle.

Si renunciamos a definir objetivamente la inteligencia y a medirla, y preferimos hablar de distintos tipos de inteligencia, la que podríamos llamar “empática” está claro que es más alta en los perros que en los gatos; a estos parece que les interesa menos tratar de interpretar el comportamiento de los humanos.

En qué destacan perros y gatos

Los perros tienen más tendencia a aprenden cosas interaccionando e imitación a otros perros y también a las personas. Los gatos, sin embargo, tienden a experimentar por sí mismos. Por eso, ciertos problemas, como sacar comida de un laberinto, lo hacen mejor los gatos, que son más persistentes para resolver problemas. Los perros abandonan antes. En general, los gatos son mucho más capaces de arreglárselas por sí mismos.

La contrapartida es que los perros admiten mucho mejor el entrenamiento en tareas complejas. Ahora bien, eso no tendría por qué interpretarse cómo una capacidad superior en los perros, ya que se ha comprobado que los gatos tienen más tendencia a no hacer caso a órdenes. Por ejemplo, muchas veces saben que son llamados por su nombre pero no acuden.

Dentro de la misma especie

Hay diferencias considerables dentro de los perros. Por ejemplo, el perro pastor border collie tiene una memoria incomparable, el perro cobrador golden retriever es extremadamente sociable y el hovawart destaca por su astucia, siendo capaz de adivinar cuándo se le están engañando.


Basado en https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-animal/son-mas-inteligentes-perros-o-gatos-esto-dice-ciencia_22241.

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