Según asegura un grupo de investigadores, hace aproximadamente 78 millones de años, un dinosaurio de aspecto peculiar vagaba por los pantanos y humedales de lo que hoy es Montana (Estados Unidos). Este gran herbívoro, ahora conocido como Lokiceratops rangiformis, tenía una espectacular gola en su cabeza adornada con espinas y dos grandes cuernos que se curvaban hacia abajo como cuchillos. Además, tenía dos cuernos más que sobresalían de encima de sus ojos. Los investigadores han identificado esta criatura como una nueva especie y le han dado su nombre en honor al dios nórdico Loki, famoso por su habilidad con las cuchillas.
Sin embargo, algunos científicos dudan de que este dinosaurio represente una especie nueva y que podría ser simplemente un ejemplo particularmente ornamentado de una especie previamente descrita.
El cráneo y partes del esqueleto del dinosaurio fueron descubiertos en 2019 en una cantera de Montana, a 3,6 kilómetros al sur de la frontera canadiense. El Museo de la Evolución de Maribo, Dinamarca, compró los fósiles en 2021 y encargó a un equipo internacional de investigadores y a una empresa que preparara, montara y estudiara el espécimen en Utah.
Un ceratopsio (dinosaurio cornudo)
Al recibir el cráneo, el equipo de investigación se enfrentó al desafío de ensamblarlo nuevamente, lo cual les llevó varios meses. Un análisis del fósil mostró que pertenecía a los ceratopsios, conocidos como dinosaurios con cuernos, y era uno de los más grandes de su tipo en la región. El equipo estima que medía 6,7 metros de largo y pesaba 5 toneladas. Comparado con otros ceratopsios, L. rangiformis carecía de cuerno nasal, su hocico era más bajo y largo, y su isquion, un hueso pélvico, tenía una fuerte curvatura en contraste con el isquion más recto de otros fósiles. Además, su gola era única: además de los dos grandes cuernos curvados, presentaba dos espinas en el centro, una más larga que la otra. Estas características convencieron al equipo de que estaban ante una nueva especie.
L. rangiformis habría convivido con otras cuatro especies de dinosaurios con cuernos descubiertas previamente en esta región. Estos dinosaurios, aunque similares, presentan variaciones distintivas en sus golas, que los investigadores creen que podrían haber sido utilizadas por los machos para atraer a las hembras, del mismo modo que algunas aves modernas, o como una forma de reconocer a individuos de la misma y otras especies. Los autores del estudio sugieren que este descubrimiento aporta más evidencia de que la región albergaba una mayor diversidad animal de la que se pensaba. Gracias a un aumento en los hallazgos fósiles, el número de grupos de dinosaurios con cuernos conocidos en América del Norte occidental ha crecido significativamente en los últimos 30 años y se cree que este número seguirá aumentando.
Dudas
Sin embargo, otros científicos son escépticos respecto a la posibilidad de que cinco especies de grandes herbívoros pudieran coexistir en una región tan pequeña de lo que hoy es Montana y el oeste de Canadá. Los ceratopsios varían principalmente en sus patrones de golas y no tanto en adaptaciones alimenticias. Los escépticos argumentan que si la región soportara tal diversidad, se esperaría que los animales se alimentaran de diferentes tipos de plantas para evitar la competencia. Sugieren que los dinosaurios de la zona podrían haber pertenecido a solo una o dos especies. Otros estudios han encontrado diferencias significativas en los adornos de la cabeza de dinosaurios dentro de la misma especie.
También se han cuestionado los métodos utilizados para recolectar los fósiles por un equipo de cazadinosaurios comercial. Se extrajeron los huesos del sedimento y pegó algunas piezas con superpegamento. Solo usaron escayola para proteger dos de los fósiles durante el transporte, envolviendo el resto en papel de aluminio, lo cual no es una práctica responsable y podría haber provocado la rotura de algunos huesos y la pérdida de información valiosa sobre el nuevo espécimen. Afortunadamente este espécimen no se ha perdido para la ciencia y el público global, dado que muchos fósiles en los Estados Unidos terminan en manos de coleccionistas privados.

