La imagen sobre estas líneas muestra dos micropartículas calentadas por láser llamadas «nanobombas», compuestas por una esfera central rodeada de «nanobalas» más pequeñas (mostrados de color rosa) que se disparan en todas direcciones. Estos nanoproyectiles perforan las membranas de las células cercanas, creando pequeños agujeros temporales para que las moléculas puedan abrirse paso hacia el interior para terapias o investigaciones. Es un invento de la empresa belga Trince Bio, de la Universidad de Gante, que ha ganado por ello el Premio Spinoff 2024 otorgado por Nature Research y Merck.
Esta innovadora tecnología de fotoporación permite la transferencia de moléculas a células de manera poco invasiva. Utiliza pulsos de láser rojo y nanopartículas para crear los poros temporales en las membranas celulares sin dañar significativamente las células. Se ha desarrollado esta técnica en respuesta a los problemas asociados con métodos convencionales como los vectores virales y la electroporación, que pueden ser costosos, laboriosos y perjudiciales para las células. La fotoporación, en comparación, es más suave y permite una mayor supervivencia celular.
La tecnología ha sido reconocida por su seguridad y versatilidad, aunque el mercado de tecnologías de alta eficiencia para la introducción de moléculas en células es competitivo.
Aplicaciones médicas
El invento de Trince puede tener interesantes aplicaciones en medicina, especialmente en los campos de la terapia génica, la inmunoterapia contra el cáncer y la medicina regenerativa.
Terapia génica. La fotoporación permite la introducción eficiente de material genético (como ADN, ARN y CRISPR) en células vivas sin causar daños significativos. Esto es fundamental para corregir defectos genéticos y tratar enfermedades hereditarias.
Inmunoterapia contra el cáncer. La fotoporación facilita la introducción de constructos genéticos en células T, esenciales para tratamientos como la terapia con células CAR-T, donde se modifican células del sistema inmunitario para que ataquen células cancerosas. Dado que las células T pueden estar en estado inactivo y son difíciles de modificar con otras técnicas, la fotoporación ofrece una ventaja significativa al ser menos dependiente del estado activo de la célula.
Transfección de células madre. La tecnología de Trince permite la introducción de moléculas y genes en células madre de manera eficiente. Esto es vital para la regeneración de tejidos dañados y para la ingeniería de nuevos tejidos. Hay una empresas que ya está utilizando el método para introducir material genético en células madre derivadas de músculos, aplicable en terapias de regeneración muscular.
Ingeniería de células. El desarrollo continuo de dispositivos de fotoporación más rápidos y automáticos podría permitir que los hospitales modifiquen células in situ, haciendo que los tratamientos sean más rápidos y accesibles. Esto es crucial para pacientes con cáncer en etapas avanzadas que necesitan tratamientos rápidos.
Alternativa a los vectores virales y la electroporación. La fotoporación evita los problemas asociados con los vectores virales (como el riesgo de mutaciones y la respuesta inmune) y la electroporación (como la alta mortalidad celular). Esto implica tratamientos más seguros y efectivos.
Estudios celulares. La capacidad de introducir una variedad de moléculas en diferentes tipos de células sin dañarlas permite a los investigadores estudiar mejor los mecanismos celulares y desarrollar nuevas terapias.
Más información en Nature.

