Las «islas de energía» o «microrredes» (microgrids en inglés) son sistemas eléctricos locales que pueden operar tanto conectados a la red eléctrica principal como de manera independiente. Estas microrredes pueden gestionar su propia generación, almacenamiento y consumo de energía, lo que las hace especialmente útiles en diversas situaciones.
Representan una evolución importante en la forma en que gestionamos y distribuimos la energía, ofreciendo soluciones innovadoras para enfrentar los desafíos energéticos del siglo XXI. Son especialmente importantes en los países en desarrollo porque permiten llevar electricidad a comunidades remotas donde la extensión de la red eléctrica convencional sería demasiado costos. Además, mejoran la capacidad de hacer frente a desastres naturales y reducen la huella de carbono al aprovechar fuentes de energía renovable. Al poder ser gestionadas localmente, empoderan a las comunidades y promueve el avanca económico local.
Características
Utilizan diversas fuentes de energía, que pueden incluir renovables como la solar y la eólica, generadores de diésel, plantas de cogeneración, y otras tecnologías.
Incorporan sistemas de almacenamiento de energía, como baterías, que permiten almacenar el exceso de energía generado para su uso posterior, mejorando la estabilidad y la fiabilidad del suministro.
Pueden operar de forma autónoma desconectadas de la red principal en caso de cortes de energía o para reducir la dependencia de la misma, lo cual es especialmente valioso en situaciones de emergencia o en áreas remotas.
Utilizan sistemas de gestión avanzados que optimizan el uso de los recursos energéticos disponibles, minimizando costos y maximizando la eficiencia.
Pueden reducir los costos de energía y las emisiones de carbono, ya que permiten un mayor uso de fuentes renovables y una mejor gestión de la demanda.
Utilidad
En lugares donde la conexión a la red principal es costosa o poco práctica, las microrredes pueden proporcionar un suministro eléctrico confiable y sostenible.
Hospitales, bases militares, y otros servicios esenciales pueden utilizar microrredes para garantizar un suministro continuo de energía, incluso durante desastres naturales o interrupciones del servicio.
Pueden implementar microrredes para gestionar su propio consumo energético, reduciendo costos y mejorando la sostenibilidad.
Ciudades y barrios pueden adoptar microrredes como parte de iniciativas de desarrollo sostenible, mejorando la resiliencia y reduciendo la huella de carbono.
Ejemplos de microrredes
En distintas partes del mundo podemos encontrar varios ejemplos importantes de microrredes o islas de energía que se han implementado para mejorar la resiliencia energética y fomentar el uso de fuentes renovables. Especialmente, se han desarrollado proyectos interesantes en América Latica, donde las microrredes tienen gran importancia por padecer dificultades en términos de acceso a la energía y sostenibilidad para alcanzar el pleno desarrollo.
la Isla de Cozumel, México
La Isla de Cozumel ha trabajado en el desarrollo de una microrred que combina energía solar y almacenamiento en baterías para reducir la dependencia de la electricidad que se importa desde el continente. Este proyecto es crucial para una isla turística que busca mejorar su sostenibilidad y resiliencia frente a cortes de energía.
Proyecto en Yucatán, México
En la Península de Yucatán se ha desarrollado una microrred en la comunidad de Dzilam de Bravo. Este proyecto utiliza energía solar y almacenamiento en baterías para proporcionar energía a una comunidad aislada, mejorando el acceso a la electricidad y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
Microrredes en la Región Amazónica de Brasil
En la región amazónica de Brasil, diversas comunidades indígenas y remotas han implementado microredes utilizando energía solar y almacenamiento en baterías. Estos proyectos no solo proporcionan electricidad a comunidades aisladas, sino que también contribuyen a la preservación del medio ambiente al reducir la necesidad de generadores diésel.
Proyecto de Microrred en Galápagos, Ecuador
Las Islas Galápagos están trabajando en la implementación de microredes que utilizan energía renovable, como solar y eólica, para reducir la dependencia del diésel importado. Este esfuerzo es parte de un compromiso más amplio para preservar el ecosistema único de las islas y promover la sostenibilidad.
Chile
Chile ha sido pionero en la implementación de microredes en áreas rurales y remotas. Por ejemplo, en la región de Los Lagos, se ha desarrollado una microred que combina energía hidroeléctrica y solar para proporcionar electricidad a comunidades aisladas. Además, en la región de Atacama, se están desarrollando microredes que aprovechan la energía solar abundante en el desierto más seco del mundo.
Otros
Isla de Ta’u, Samoa Americana
Aunque no es un ejemplo latinoamericano, este proyecto es relevante por su enfoque innovador y su similitud con proyectos en América Latina. La isla de Ta’u, en Samoa Americana, ha implementado una microred que funciona con energía solar y baterías de almacenamiento. Esta microred ha permitido que la isla reduzca su dependencia del diésel y mejore su autosuficiencia energética.
Islas en el Mar del Norte (Dinamarca)
Dinamarca está desarrollando proyectos de islas de energía en el Mar del Norte, que servirán como hubs para parques eólicos marinos y otras fuentes renovables, proporcionando energía tanto a nivel local como a otros países europeos.
Microredes en Estados Unidos
En lugares como Nueva York y California, se están desarrollando microrredes en comunidades y campus universitarios para mejorar la resiliencia y sostenibilidad energética.

