Un grupo de investigadores ha desarrollado un «reloj» basado en la medición de unas 200 proteínas en la sangre que puede predecir el riesgo de una persona de desarrollar 18 enfermedades crónicas, como dolencias cardíacas, cáncer, diabetes y Alzheimer. Este avance, publicado en Nature Medicine, sugiere la posibilidad de un solo test que permita evaluar el riesgo de múltiples condiciones crónicas.
La edad cronológica ha sido tradicionalmente utilizada como un indicador del riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la edad. Sin embargo, no es un predictor perfecto, ya que dos personas de la misma edad pueden tener estados de salud muy diferentes. Por ejemplo, algunos sexagenarios pueden estar en excelente estado de salud, mientras que otros pueden ser frágiles y tener enfermedades cardíacas.
Para crear este reloj, los investigadores utilizaron datos de 45441 personas seleccionadas al azar del Biobank, una base de datos de muestras biomédicas del Reino Unido, lo que les dio una muestra mucho mayor y estadísticamente más potente que estudios anteriores. Descubrieron que los niveles de 204 proteínas pueden predecir con precisión la edad cronológica. Sorprendentemente, un reloj construido solo con las 20 proteínas más indicativas predijo la edad casi tan bien como el de 204 proteínas. Estas 20 proteínas incluyen elastina y colágeno, que forman la estructura de soporte entre las células, así como proteínas involucradas en la respuesta inmune y la regulación hormonal.
El reloj también predijo con precisión la edad cronológica en dos grupos adicionales de personas: casi 4000 contribuyentes a un biobanco en China y casi 2000 en Finlandia. Los investigadores destacan que estudios previos basados en proteínas se centraron en poblaciones más homogéneas.
Las discrepancias indican enfermedades
En general, la edad medida usando el reloj de proteínas fue similar a la edad cronológica, pero para algunos individuos hubo discrepancias, reflejando el hecho de que los niveles de proteínas cambian a medida que se desarrolla una enfermedad. Las personas cuya edad según el reloj de proteínas era mayor que su edad cronológica tenían más probabilidades de desarrollar 18 enfermedades crónicas, incluyendo diabetes, condiciones neurodegenerativas, cáncer y enfermedades del corazón, hígado, riñón y pulmón. Además, el envejecimiento según el reloj de proteínas se vinculó con la fragilidad física, tiempos de reacción más lentos y una muerte prematura.
Por otro lado, algunas personas presentaron un envejecimiento de las proteínas más lento que el promedio. Aunque aún no está claro si esto se debe a factores ambientales, genéticos o una combinación de ambos, se observó que menos del 1 % de las personas «que envejecen más lentamente» desarrollaron demencia o Alzheimer.
Dos de las fortalezas del estudio son su gran conjunto de datos y la exitosa replicación en diversas poblaciones. No obstante, el equipo busca añadir más diversidad geográfica y genética a sus datos de entrenamiento, aunque la falta de datos proteicos en biobancos con poblaciones diversas es un inconveniente.
Los investigadores también están explorando cómo su reloj de proteínas podría usarse para probar nuevos tratamientos médicos para prevenir enfermedades relacionadas con la edad sin tener que esperar décadas para ver los resultados. Además, están investigando factores ambientales y conductuales que podrían influir en la velocidad a la que las proteínas envejecen en el cuerpo, con el objetivo de ofrecer maneras de modificar el riesgo futuro de enfermedades crónicas.

