David Kitchen, profesor de Geología en la Universidad de Richmond, se pregunta en The Conversation si podríamos utilizar los volcanes para producir electricidad. Este académico explica que la conversión de lava incandescente de un volcán activo en electricidad sería peligrosa e ineficiente debido a la imprevisibilidad de las erupciones volcánicas y al rápido enfriamiento de la lava. Sin embargo, muchas naciones han desarrollado métodos para aprovechar el calor volcánico y convertirlo en energía eléctrica.
El calor generado por procesos naturales en las profundidades de la Tierra en la mayoría de las regiones solo calienta rocas y aguas subterráneas cercanas a la superficie, pero en áreas volcánicamente activas, en las que el calor es mucho más intenso, a veces funde rocas, creando magma. Parte de este magma puede erupcionar en los volcanes, pero gran parte permanece subterráneo, calentando las rocas y el agua circundante. Donde esta agua calentada sube a la superficie, se forman fuentes termales y géiseres que pueden persistir durante miles de años.
Generando electricidad geotérmica
Para generar electricidad a partir de esta energía, los ingenieros identifican zonas donde el magma está cerca de la superficie y perforan pozos profundos hasta llegar a las rocas y aguas calentadas. Estos pozos permiten llevar vapor a la superficie, donde se dirige a una planta de energía para hacer girar turbinas y generar electricidad. Tras producir electricidad, el vapor se enfría y condensa en agua caliente, la cual puede utilizarse para convertir otro líquido con un punto de ebullición más bajo, como el butano, y accionar un segundo generador. Posteriormente, el agua se bombea de nuevo al subsuelo para ser recalentada.
La energía geotérmica es una fuente renovable, ya que la Tierra produce calor de forma constante. Además, las plantas de energía geotérmica generan mucho menos contaminación y emisiones de gases de efecto invernadero que las plantas que queman carbón, gas, petróleo o utilizan energía nuclear. Las fuentes de energía geotérmica pueden durar décadas o incluso más tiempo. A diferencia de otras fuentes renovables como la solar o la eólica, la energía geotérmica está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.
Islandia
La energía geotérmica ya se utiliza en muchas regiones del mundo, especialmente en áreas con alta actividad volcánica. Un ejemplo notable es Islandia, donde casi toda la electricidad proviene de fuentes renovables, con un 25 % de su energía procedente de fuentes geotérmicas. Islandia, al situarse sobre numerosos volcanes activos, es ideal para la instalación de plantas de energía geotérmica.
No obstante, la energía geotérmica no se utiliza tan ampliamente como la energía eólica o solar por varias razones. En primer lugar, las plantas de energía geotérmica necesitan estar cerca de volcanes u otras áreas con calor inusualmente elevado bajo la superficie, lo que no siempre coincide con la ubicación de grandes ciudades o industrias que demandan mucha electricidad. En segundo lugar, la perforación de pozos profundos y la construcción de plantas de energía pueden ser costosas, aunque los beneficios a largo plazo suelen superar los costos iniciales. En tercer lugar, en algunos casos, la perforación y el bombeo de agua bajo presión pueden causar pequeños terremotos, un efecto que los científicos y ingenieros están trabajando para predecir y gestionar.
A pesar de estos desafíos, aprovechar el calor natural de la Tierra puede proporcionar una fuente de energía renovable, confiable y limpia. A medida que la tecnología avanza, es probable que más regiones en el mundo recurran a la energía geotérmica para alimentar sus necesidades energéticas. Los volcanes nos recuerdan la gran potencia subterránea que está esperando ser aprovechada.

