La química explica los variados colores de la sangre de los animales: rojo, azul, marrón, verde, amarillo, naranja…

Glóbulo rojo

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Casi todos los seres humanos tenemos la sangre de color rojo, excepción hecha de los reyes, emperadores y otros sujetos de noble cuna, que la tienen azul. 🙂 Muchos animales también la tienen roja, incluido el león, a pesar de ser de noble cuna (¡es el Rey de la Selva!).

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imageSolemos decir que el color rojo de la sangre humana se debe a la proteína hemoglobina (sobre estas líneas) pero habría que precisar esta afirmación. La hemoglobina, que es uno de los componentes principales de los eritrocitos o glóbulos rojos –la imagen que encabeza este texto muestra varios de ellos– está dividida en cuatro subunidades y cada una de ellas contiene un grupo prostético hemo (imagen de la derecha). En la parte central de cada uno de esos grupos destaca un átomo de hierro (en realidad, iones de Fe(II)). Esos átomos son los que le dan el color rojo a la sangre.

Si la hemoglobina no contuviese hierro, sería de un color parecido al de la clara de huevo. Por otro lado, la influencia del metal en el color de esta proteína es sorprendente. Téngase en cuenta que el tamaño del átomo de Fe es mucho menor que el de la proteína. Es una mosca dentro de una catedral, valga la comparación. Pero esa “mosca” (cuatro moscas, pues son cuatro átomos de Fe por cada molécula de hemoglobina) emite tal cantidad de radiación roja que provoca que toda la “catedral” se vea de ese color.

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Nuestra sangre no siempre tiene el mismo tono de rojo. Cuando la hemoglobina capta oxígeno para transportarlo desde los órganos respiratorios a los tejidos forma oxihemoglobina, que es de color escarlata (es la sangre arterial), pero cuando pierde el oxígeno presenta el color rojo oscuro de la sangre venosa.

Ciertos trastornos pueden cambiar el color de nuestra sangre. Por ejemplo, hay fármacos que aportan azufre a la hemoglobina y la vuelven sulfohemoglobina, de color verdoso.

También se puede transformar en metahemoglobina, que es de color marrón-chocolate. Se trata de la misma proteína que la hemoglobina pero con el hierro más oxidado de lo normal, es decir, en forma de Fe(III). Eso provoca que una alta afinidad por el oxígeno que vuelve a esta molécula inservible para la respiración celular, ya que no cede el oxígeno a los tejidos. La ingesta de ciertos medicamentos e incluso algunos alimentos puede subir temporalmente los niveles de metahemoblobina. Hay personas que los tienen muy altos por enfermedad congénita. En la siguiente imagen, a la izquierda, sangre arterial normal, y a la derecha sangre de una persona que padece metahemoglobinemia.

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imageOtros colores de la sangre

No todos los animales tienen la sangre roja. Por ejemplo, las arañas, los cangrejos de herradura y otros artrópodos tienen una hemolinfa (fluido equivalente a la sangre) de color azul que deben a los dos átomos de cobre contenidos en la proteína hemocianina, que sustituye en ellos a nuestra hemoglobina.

Por otro lado, hay animales que tienen la sangre de colores distintos al rojo a pesar de que usan hemoglobina o hemocianina como transportadores de oxígeno. Deben esos colores a la presencia en su sangre de otras moléculas no responsables directamente de la respiración.

imagePor ejemplo, el pepino de mar tiene la sangre amarillenta debido a la proteína vanabina, que contiene vanadio. El eslizón (una especie de lagartija) la tiene verde a causa de la biliverdina, que es un producto de degradación de la hemoglobina. Y las  cucarachas hembras pueden tener la sangre anaranjada cuando producen huevos por la presencia en su hemolinfa de la vitelogenina, relacionada con la vitelina, que es la proteína principal de la yema del huevo.

Los insectos tiene hemolinfa de color amarillo pálido o verde pálido debido a ciertas sustancias que contiene, pero no se trata de proteínas respiratorias porque carecen de ellas, realizando el intercambio de gases directamente mediante un sistema traqueal especial.

Otra curiosidad es el pez de hielo, de la familia Channichthyidae, que no tiene glóbulos rojos en la sangre, lo que hace que su sangre sea transparente y a ellos mismos casi transparentes. Eso sí, para vivir requieren aguas muy oxigenadas.

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