La plantación a gran escala de pastos marinos produce la rápida recuperación de los ecosistemas costeros

Un experimento consistente en la plantación de 70 millones de semillas de la yerba marina Zostera a lo largo de dos décadas en 4 lagunas de la costa de Virginia (EE. UU) ha resultado un éxito de restauración ambiental de unos fondos marinos que antes eran eriales y ahora son praderas densas que se extienden a lo ancho de 3600 hectáreas. El crecimiento del pasto ha redundado en una muy significativa mejora de los servicios ecosistémicos que prestan estos enclaves.

Zostera marina en la costa oeste de Suecia. Foto: Mats Blomqvist.

Según los responsables del proyecto [1], los prados bien desarrollados fomentan ahora el surgimiento de comunidades de peces e invertebrados (vieiras, entre otros); capturan cantidades sustanciales de carbono y nitrógeno, contribuyendo así a paliar el cambio climático; y estabilizan los sedimentos, lo que produce la clarificación del agua y a su vez que la luz solar llegue a las plantas y las haga crecer continuamente, generándose nuevas semillas. Además, las plantas acuáticas de la especie Zostera aumentan la población de algas epifitas y microinvertebrados a los que sirven de sustratos.

Estas plantas florecían en las bahías costeras de la costa este de Virginia hasta la década de 1930, pero una enfermedad debilitante y un intenso huracán las aniquilaron. Su recuperación natural no la impidieron las condiciones ambientales degradadas, sino la falta de semillas. En 1999 se empezaron a plantar semillas y brotes recolectados en otros lugares. En los 21 años transcurridos desde entonces, científicos y cientos de personas voluntarias han pasado más de 3500 horas plantando semillas en 536 parcelas de las bahías costeras.

Un investigador recolecta semillas de una extensa pradera de hierba marina restaurada. Toto: Jay Fleming / Phys.org

Desde luego, no es este el único experimento de restauración de pastos marinos que se ha hecho en el mundo. Un estudio de 2016 analizaba los resultados de 1768 ensayos hechos desde la década de 1970 en los lugares señalados con círculos verdes en el mapa [2]. El éxito estimado fue de solo el 37%, pero se considera que esta baja tasa se debe a que no se plantaron las suficientes semillas o a otros factores como el alto deterioro de las aguas (principalmente por eutrofización).

Referencias

  • [1] Robert J. Orth et al. Restoration of seagrass habitat leads to rapid recovery of coastal ecosystem services, Science Advances, 7 Oct 2020: 6 (41), eabc6434.
  • [2] Marieke M. van Katwijk et al., Global analysis of seagrass restoration: the importance of large‐scale planting, Journal of Applied Ecology, 53 (2) 2016, 567-578.
  • Imagen de cabecera: Ejemplar de Serranus scriba en busca de refugio y alimento en una pradera de Posidonia oceánica. Fotografía: Javier Murcia. En: Ruiz, J.M., E. Guillén, A. Ramos Segura & M. Otero. 2015. Atlas de las praderas marinas de España. IEO/IEL/UICN, Murcia-Alicante-Málaga, 681 pp. (http://www.ieo.es/documents/10192/26809/Atlas-praderas-marinas-de-Espa%C3%B1a-244-1.pdf/ee4e0dd6-e30c-443e-a6dd-14cc445068ad).