En el ámbito bioquímico, el elemento químico sodio (Na) tiene una función esencial y única en la fisiología de los organismos vivos: su papel crucial en la generación y transmisión de impulsos nerviosos mediante el potencial de acción en las células nerviosas y musculares. Su participación en la bomba de sodio-potasio y su papel en la señalización celular son esenciales para la vida, destacando su importancia en la bioquímica y la fisiología humana.
Generación del potencial de acción
Bomba de sodio-potasio (Na⁺/K⁺ ATPasa). El sodio es fundamental en el funcionamiento de la bomba de sodio-potasio, una enzima situada en la membrana plasmática de las células. Esta bomba transporta activamente 3 iones de sodio fuera de la célula y 2 iones de potasio dentro de la célula, utilizando energía del ATP. Este proceso es esencial para mantener el gradiente de concentración de sodio y potasio a través de la membrana celular:
3 Na+intracelular + 2 K+extracelular + ATP ⟶ 3 Na+extracelular + 2 K+intracelular + ADP + Pi
Transmisión de impulsos nerviosos
- Despolarización de la membrana. Durante un impulso nervioso, los canales de sodio en la membrana celular se abren rápidamente, permitiendo que los iones de sodio fluyan hacia el interior de la célula. Este flujo de sodio provoca una rápida despolarización de la membrana celular, generando un potencial de acción.
- Propagación del impulso. La entrada de sodio y la subsecuente despolarización de un segmento de la membrana celular desencadenan la apertura de canales de sodio en segmentos adyacentes, permitiendo que el impulso nervioso se propague a lo largo de la neurona.
Recuperación y reposo
- Repolarización. Después de la despolarización, los canales de sodio se cierran y los canales de potasio se abren, permitiendo que los iones de potasio salgan de la célula y restauren el potencial de membrana a su estado de reposo.
- Recuperación del gradiente. La bomba de sodio-potasio luego restaura el gradiente de concentración de sodio y potasio, preparando la célula para la siguiente señalización.
Aunque otros iones como el potasio, el calcio y el cloro también participan en la fisiología celular, el sodio tiene un papel específico y único en la rápida generación y propagación de impulsos nerviosos debido a su manejo por los canales de sodio y la bomba de sodio-potasio.
El correcto funcionamiento del sodio es crucial para la comunicación entre células nerviosas, la contracción muscular y numerosas funciones fisiológicas esenciales. Las alteraciones en los niveles de sodio pueden llevar a trastornos neurológicos, musculares y cardiovasculares.

