El Premio Nobel de Química del año 2000 fue otorgado a Alan J. Heeger, Alan G. MacDiarmid y Hideki Shirakawa por su descubrimiento y desarrollo de los polímeros conductores. Esta fue una contribución revolucionaria en el campo de la química y los materiales, pues desafiaba la creencia de que los polímeros, que son esencialmente plásticos, solo podían ser aislantes eléctricos.
Los polímeros conductores han tenido un impacto significativo en diversas áreas tecnológicas, incluyendo la electrónica flexible, pantallas de ledes orgánicos, celdas solares, baterías, sensores y más. Este descubrimiento abrió un campo completamente nuevo en la ciencia de los materiales, permitiendo la integración de materiales plásticos en aplicaciones electrónicas que antes estaban reservadas únicamente para materiales metálicos y semiconductores convencionales.
El trabajo conjunto de estos tres científicos cambió fundamentalmente la comprensión de las propiedades de los polímeros y expandió enormemente las posibilidades de su aplicación en la tecnología moderna.
Alan J. Heeger (Estados Unidos) fue fundamental en el estudio y la comprensión de las propiedades eléctricas de los polímeros. Sus investigaciones demostraron cómo estos materiales, una vez considerados aislantes, podían convertirse en conductores mediante la incorporación de dopantes. Heeger desarrolló técnicas para medir la conductividad de los polímeros y fue clave en la interpretación teórica del comportamiento eléctrico de estos materiales.
Alan G. MacDiarmid (Nueva Zelanda/Estados Unidos) desempeñó un papel decisivo en el descubrimiento inicial de la conductividad en polímeros. Fue el principal responsable de la química que permitió el dopaje de polímeros como el poliacetileno, lo cual transformó estos materiales de aislantes a conductores. Su trabajo sentó las bases para la manipulación química de polímeros con el fin de ajustar sus propiedades eléctricas.
Hideki Shirakawa (Japón). Shirakawa descubrió accidentalmente que el poliacetileno podía ser sintetizado en una forma altamente ordenada y conductora. Este descubrimiento se produjo cuando Shirakawa modificó las condiciones de polimerización del acetileno, resultando en un polímero plateado que, una vez dopado con yodo, mostró conductividad eléctrica. Este trabajo fue la base experimental que permitió a Heeger y MacDiarmid desarrollar y entender mejor los polímeros conductores.
Los premiados

Alan J. Heeger
Nació el 22 de enero de 1936 en Sioux City, Iowa, Estados Unidos. Se licenció en Ciencias por la Universidad de Nebraska (1957) y se doctoró en Física por la Universidad de California, Berkeley (1961).
Heeger ha tenido una carrera prolífica en la investigación de polímeros conductores y física de materiales. Fue profesor en la Universidad de Pensilvania y luego en la Universidad de California, Santa Bárbara, donde fundó el Instituto de Polímeros y Materiales Orgánicos. También cofundó varias compañías tecnológicas basadas en sus investigaciones.

Alan G. MacDiarmid
Nació el 14 de abril de 1927 en Masterton, Nueva Zelanda y falleció el 7 de febrero de 2007 en Estados Unidos.
Alcanzó una licenciatura y maestría en Ciencias por la Universidad Victoria de Wellington (1947, 1948), maestría en Química por la Universidad de Wisconsin-Madison (1952) y doctorado en Química Inorgánica por la Universidad de Cambridge (1953).
Fue profesor en la Universidad de Pensilvania, donde realizó gran parte de su trabajo pionero en polímeros conductores. Su carrera estuvo marcada por numerosas distinciones, y fue autor de más de 600 publicaciones científicas.

Hideki Shirakawa
Nació el 20 de agosto de 1936 en Tokio, Japón. Se licenció en Ingeniería Química por el Instituto Tecnológico de Tokio (1961) y se doctoró en Química por la misma institución (1966).
Shirakawa fue profesor en el Instituto Tecnológico de Tokio y posteriormente en la Universidad de Tsukuba. Es conocido por su descubrimiento accidental del poliacetileno conductor, lo que marcó el inicio del desarrollo de polímeros conductores.

