Una de las maravillas naturales más impresionantes de la provincia de Neuquén (Argentina) es la cascada conocida como Salto del Agrio, formada por el río Agrio cerca de la localidad de Caviahue. Esta cascada constituye uno de los atractivos turísticos más fascinantes de la región y es famosa no solo por su imponente caída de unos 60 metros, sino también por la variedad de colores que presenta, que son resultado directo de las características geoquímicas del río y de las rocas que lo rodean.
Los tonos ocres y rojizos que se observan en las rocas y en el agua de la cascada se deben principalmente a la precipitación de óxidos e hidróxidos de hierro. El río Agrio, con su pH extremadamente bajo, disuelve el hierro de las rocas volcánicas en su recorrido. Al caer por la cascada, el agua se oxigena, lo que provoca que el hierro disuelto se oxide y precipite en forma de minerales como hematita (Fe₂O₃) y goethita (FeO(OH)). Estos compuestos son los responsables de los tonos rojos, naranjas, amarillentos y marrones.
Los tonos amarillos pueden deberse también a la precipitación de minerales de azufre y jarosita, un sulfato de hierro que se forma en ambientes ácidos y oxidados. La jarosita es común en regiones volcánicas activas y es otra prueba de la interacción entre el agua ácida y los minerales volcánicos. Los tonos verdosos, por su parte, pueden aparecer por la presencia de minerales de cobre, como la malaquita, o debido a algas que pueden sobrevivir en condiciones menos ácidas en algunas zonas.
Las formaciones blancas que a veces se observan cerca de la cascada están relacionadas con la precipitación de sulfatos de calcio, como el yeso (CaSO₄·2H₂O). El yeso se forma cuando el agua rica en calcio y sulfatos se evapora parcialmente o cuando hay cambios en la química del agua al entrar en contacto con diferentes tipos de rocas.
El agua del río Agrio puede mostrar un color verde esmeralda o turquesa, especialmente en las piscinas naturales formadas en las pozas de la cascada. Este color es el resultado de la combinación de la acidez del agua y la alta concentración de iones metálicos, especialmente de cobre y hierro. Además, el reflejo de la luz en las partículas suspendidas en el agua contribuye a estos vibrantes colores.
El Salto del Agrio está enmarcado por columnas de basalto, formadas por la solidificación de lava. Estas estructuras tienen una tonalidad oscura que contrasta con los colores brillantes de los minerales precipitados, creando un espectáculo visual único.
Por lo tanto, los variados colores del Salto del Agrio son una manifestación directa de los procesos geoquímicos que ocurren en el río y su entorno volcánico. La acidez del agua, combinada con la interacción continua con rocas volcánicas ricas en minerales, resulta en la precipitación de una amplia gama de compuestos que aportan colores vibrantes y diferentes texturas a las rocas y al agua. Este fenómeno no solo es visualmente atractivo, sino también una ventana a los complejos procesos geoquímicos que se desarrollan en un ambiente volcánico activo.
Río Agrio
Las características geoquímicas únicas del río Agrio vienen determinadas en gran medida por su origen volcánico. Este río nace en las laderas del volcán Copahue, una de las zonas geotérmicas más activas de los Andes. La actividad volcánica tiene un impacto significativo en la composición química del agua del río Agrio, generando un ambiente ácido y mineralizado que lo distingue de otros ríos de la región.
El río Agrio y el lago Caviahue, en el cual desemboca, son objeto de estudio por su rareza y por las similitudes que presentan con ambientes extremos en otros planetas, como Marte. La geoquímica del río ofrece un laboratorio natural para estudiar procesos como la acidificación del agua, la movilidad de metales pesados y la precipitación de minerales bajo condiciones extremas. Además, el río Agrio es un ejemplo de cómo la actividad volcánica puede influir directamente en la geoquímica de un ecosistema acuático.
Nacimiento
El agua del río Agrio proviene de varias fuentes asociadas con la actividad volcánica del Copahue. Este volcán es un sistema hidrotermal activo, lo que significa que hay una abundante circulación de aguas subterráneas calentadas por el magma. Este sistema hidrotermal es clave para la formación del río Agrio. Las aguas subterráneas, al estar en contacto con las rocas volcánicas calientes, se enriquecen en gases y minerales, emergiendo a la superficie en forma de manantiales calientes y fumarolas. Parte de este agua emerge en la laguna del cráter del volcán, que actúa como el verdadero punto de origen del río Agrio.
Durante los meses más cálidos, el deshielo de la nieve y el hielo en las laderas del volcán también contribuye al caudal del río. Estas aguas de deshielo son inicialmente menos ácidas, pero al mezclarse con las aguas hidrotermales, adoptan las características geoquímicas del río. Además, el río recibe aportes de escorrentías de las precipitaciones que caen sobre las laderas del volcán.
El volcán Copahue es particularmente singular debido a su combinación de actividad volcánica y un sistema hidrotermal bien desarrollado. No es común que un volcán alimente directamente un río de forma tan marcada, pero en este caso, el sistema hidrotermal juega un papel fundamental. La interacción entre el magma, las aguas subterráneas, y los gases volcánicos genera condiciones muy específicas que resultan en la formación de un río como el Agrio.

Acidez y metales pesados en el Agrio
El río Agrio hace honor a su nombre, ya que es notablemente ácido, con pH que puede ser tan bajo como 1,8 – 2,5 en algunas zonas, especialmente cerca de su nacimiento. Esta acidez extrema se debe a la disolución de gases volcánicos, como el dióxido de azufre (SO₂), en las aguas superficiales y subterráneas que alimentan al río. Al combinarse con el agua, estos gases forman ácido sulfúrico (H₂SO₄), que acidifica el río.
Por otro lado, la interacción del agua con los materiales volcánicos ricos en minerales contribuye a una alta concentración de metales pesados en el río. Se pueden encontrar altas concentraciones de aluminio, hierro, cobre, zinc y arsénico. Estos elementos se movilizan en las aguas ácidas, lo que hace que el río sea inhóspito para muchas formas de vida acuática.
Los sulfatos son los iones más abundantes en el río Agrio, debido a la continua oxidación del azufre de origen volcánico. También se encuentran en concentraciones significativas otros iones como calcio, magnesio y sodio. La alta carga de sulfatos y otros iones contribuye a la elevada conductividad eléctrica del río.
Gradiente geoquímico
A medida que el río Agrio fluye desde su origen en el volcán Copahue hacia aguas abajo, se observan cambios en sus características geoquímicas. A lo largo de su curso, el pH tiende a aumentar y la concentración de metales pesados disminuye debido a la dilución y a procesos de precipitación de minerales. Sin embargo, el río sigue siendo ácido en gran parte de su recorrido.
En ciertas áreas del río, la precipitación de minerales como el yeso (CaSO₄·2H₂O), la jarosita (KFe₃(SO₄)₂(OH)₆) y el azufre elemental es común. Estos depósitos se forman debido a la sobresaturación de ciertos compuestos químicos en el agua, a medida que cambian las condiciones de temperatura, presión y pH.



