El 15 de diciembre de 2024, las montañas de los Pirineos se vieron afectadas por una intensa tormenta de nieve.
En España, el valle del Ebro se vio afectado por nieblas matinales y heladas generalizadas, especialmente en zonas bajas y depresiones. Ante las nevadas, la niebla y las heladas, las autoridades han recomendado a los conductores y a los residentes que tomen precauciones, ya que estas condiciones pueden afectar a la visibilidad y la seguridad. En Francia, las autoridades emitieron avisos de avalanchas para varios departamentos de los Pirineos occidentales.
El 16 de diciembre, el cielo sin nubes permitió a Copernicus Centinela-3 obtener una visión clara de la capa de nieve en los Pirineos.

