¿Sabías que algunos murciélagos pueden vivir más de 35 años—el equivalente a 180 años humanos— sin desarrollar cáncer? Un equipo de investigadores de la Universidad de Rochester ha descubierto los sorprendentes mecanismos biológicos que permiten esta longevidad saludable en cuatro especies comunes de murciélagos. Los hallazgos, publicados en la revista Nature Communications, abren nuevas posibilidades en la investigación de enfermedades como el cáncer y el envejecimiento.
El gen p53: una defensa natural contra el cáncer
Tanto los murciélagos como los humanos poseen un gen llamado p53, conocido como supresor tumoral, que actúa deteniendo el desarrollo del cáncer. En los humanos, mutaciones en p53 están presentes en aproximadamente la mitad de los casos de cáncer, lo que impide que este gen actúe correctamente. En cambio, una especie de murciélago llamada “murciélago marrón pequeño” posee dos copias activas del gen p53 y niveles más altos de su actividad en comparación con los humanos.
Este gen promueve un proceso llamado apoptosis, por el cual las células dañadas o potencialmente cancerígenas son eliminadas antes de que puedan multiplicarse. Sin embargo, niveles excesivos de p53 pueden ser perjudiciales, ya que eliminan células sanas necesarias para el organismo. Sorprendentemente, los murciélagos han desarrollado un sistema sofisticado que equilibra la apoptosis, logrando eliminar células peligrosas sin afectar a la regeneración celular.
Telomerasa: el motor de la longevidad
Otro de los “superpoderes” de los murciélagos es la actividad natural de una enzima llamada telomerasa. Esta enzima permite que las células se dividan muchas veces sin deteriorarse, favoreciendo la regeneración de tejidos durante el envejecimiento y después de lesiones. En la mayoría de los mamíferos, una alta actividad de telomerasa se asocia con un mayor riesgo de cáncer, pero en los murciélagos, este riesgo está contrarrestado por su hiperactiva p53, que elimina células potencialmente tumorales.
Un sistema inmunológico fuera de serie
Además, los murciélagos poseen un sistema inmunológico extremadamente eficiente, capaz de neutralizar múltiples patógenos peligrosos, incluidos virus mortales. Esta eficacia inmunológica también les ayuda a detectar y destruir células cancerígenas de forma temprana. A diferencia de los humanos, cuyo sistema inmune se debilita con la edad, los murciélagos controlan mejor la inflamación y mantienen una respuesta inmunitaria activa durante toda su vida.
Implicaciones para la salud humana
Estos descubrimientos tienen implicaciones clave para la medicina humana. El cáncer es un proceso que se desarrolla en múltiples etapas, y la probabilidad de sufrirlo aumenta con la edad debido a mutaciones celulares acumuladas y factores ambientales como la contaminación o hábitos poco saludables. Sorprendentemente, las células de murciélago también pueden transformarse en cancerosas con apenas dos “golpes” genéticos, al igual que en humanos. Sin embargo, su sistema integrado de defensa celular evita que el cáncer se desarrolle, incluso ante estas mutaciones.
Los autores del estudio confirmaron que aumentar la actividad de p53 puede ser una defensa eficaz contra el cáncer, ya sea eliminando tumores o frenando su crecimiento. Algunos fármacos ya buscan activar este gen, y se están investigando nuevas terapias basadas en este enfoque. Asimismo, modular de forma segura la telomerasa podría ofrecer otro camino prometedor, aunque esto requiere más investigación.
Hacia un futuro sin cáncer
El estudio muestra cómo la naturaleza puede ofrecer claves valiosas para combatir el cáncer y extender la vida humana con salud. Los murciélagos, tradicionalmente temidos o subestimados, podrían convertirse en aliados fundamentales en la lucha contra las enfermedades del envejecimiento. Comprender sus secretos podría marcar el inicio de una nueva era en la medicina preventiva y regenerativa.
Referencia: 10.1038/s41467-025-59403-z

