Esta presentación aborde fenómenos como el día y la noche, las estaciones, las mareas, las fases de la Luna y la orientación en la naturaleza resulta especialmente valiosa para el alumnado de Secundaria porque conecta conocimientos científicos con observaciones cotidianas. Mediante modelos sencillos es posible explicar por qué la rotación de la Tierra da lugar al día y la noche, y cómo el movimiento aparente del Sol puede observarse con relojes de sol o con el seguimiento de sombras a lo largo del día.
Asimismo, observar la variación estacional de las sombras permite entender por qué hay estaciones del año, relacionadas con la inclinación del eje terrestre y la diferente cantidad de luz solar que recibe cada hemisferio. Una simple bombilla y un termómetro pueden demostrar cómo el ángulo de incidencia de la luz afecta a la temperatura.
Para abordar las mareas, es útil partir de las fases de la Luna, ya que ambas están vinculadas. Se puede explicar cómo la gravedad lunar genera dos mareas altas diarias, y cómo varían en intensidad según la fase lunar. Experimentos como el del cubo girando con agua permiten visualizar el papel de la fuerza centrífuga en las mareas.
Finalmente, enseñar métodos tradicionales de orientación —como usar el Sol, la Luna, las estrellas o incluso el musgo de los árboles— no solo conecta al alumnado con el medio natural, sino que recupera saberes antiguos útiles para entender mejor nuestro entorno. Todo ello fomenta una ciencia observacional, activa y conectada con la experiencia.
Este experimento pertenece al libro de presentaciones:
José M.ª Gavira Vallejo: Enseñanza de ciencias mediante experimentos en 1º y 2º de Secundaria. Triplenlace.com, 2025. https://triplenlace.com/aula-libros/ece12s/ .

