La atmósfera de la luna Titán, de Saturno, es de color anaranjado y su densidad es un 50 % mayor que la de la Tierra. Es rica en metano y otras moléculas orgánicas basadas en el carbono. La superficie está cubierta de oscuras dunas de materia orgánica y mares de metano y etano líquidos. En estos mares, las imágenes de radar revelan la presencia de puntos que pueden brillar durar unas pocas horas o durante semanas.
Estas efímeras «islas mágicas» las detectó en 2014 con la misión Cassini-Huygens y desde entonces los científicos han estado tratando de descubrir qué son. Se ha pensado que podrían ser olas, sólidos suspendidos, sólidos flotantes o burbujas de gas nitrógeno.
Una nueva investigación ha propuesto que se trata de sólidos que flotan durante un tiempo y se acaban hundiendo, como la piedra pómez en el agua de la Tierra. Lo que podría ocurrir es que de las costas se desprenden grandes trozos sólidos de manera similar a como se desprenden los icebergs en nuestro planeta. Estos sólidos tendrían poros del tamaño adecuado para que el metano líquido se infiltrara muy lentamente en ellos, lo que haría que tardaran en hundirse a pesar de la baja tensión superficial del metano y el etano líquidos.
Referencia
Xinting Yu et al., The Fate of Simple Organics on Titan’s Surface: A Theoretical Perspective, Geophysical Research Letters (2024). DOI: 10.1029/2023GL106156.

