El Explorador de Lunas Heladas de Júpiter (ELHJ , o JUICE por sus siglas en inglés), es una nave espacial de la Agencia Espacial Europea cuyo objetivo es estudiar Júpiter y tres de sus satélites galileanos: Ganímedes, Europa y Calisto (excluyendo a Ío por no ser una luna helada), todos los cuales parecen ser que poseen una gran cantidad de agua líquida bajo sus superficies, por lo que son entornos potencialmente habitables. La misión tiene una duración planificada de ocho años, al final de los cuales la sonda estudiará las tres lunas de Júpiter mencionadas.
Una de las innovaciones de esta misión es una maniobra compleja que nunca antes se ha intentado consistente en una asistencia gravitatoria doble utilizando la gravedad de la Luna y la Tierra para impulsar la nave hacia el espacio profundo. Se llevará a cabo entre el 19 y el 20 de agosto. La estrategia tiene carácter sobre todo experimental, ya que se puede conseguir el mismo resultado sustituyendo el sobrevuelo lunar por un extra de velocidad inicial, como han demoestrado investigadores españoles.
La asistencia gravitatoria es una técnica utilizada en la exploración espacial para cambiar la velocidad y dirección de una nave sin gastar mucho combustible. La nave se acerca a un planeta o una luna y utiliza la gravedad de ese cuerpo. Esto puede aumentar o disminuir la velocidad de la nave y redirigirla hacia su destino. En este caso, la nave aprovechará la fuerza gravitatoria de la Tierra, la Luna y Venus.
El 19 y 20 de agosto, el ELHJ volará primero cerca de la Luna y luego de la Tierra, en lo que será la primera vez que se intenta un doble sobrevuelo de este tipo. Primero, se acercará a la Luna, cuya gravedad frenará un poco a la nave y ajustará su trayectoria. Al día siguiente, pasará cerca de la Tierra, lo que cambiará aún más su velocidad y dirección.
Normalmente, la influencia de la gravedad lunar se considera como un factor menor cuando una nave espacial utiliza la gravedad de la Tierra para impulsarse. Sin embargo, en esta misión, aprovechar la gravedad de la Luna ayuda a reducir el consumo de combustible. Esto, junto con el momento preciso en que se lanzó la misión en abril del año pasado, permitirá a la sonda ahorrar suficiente combustible para llegar a Júpiter y, en 2035, orbitar su luna Ganímedes a solo 200 kilómetros de altura. Este ahorro es decisivo para maximizar los datos científicos que se podrán recolectar.
Realizar esta maniobra cerca de la Tierra tiene una ventaja adicional: permite a los científicos probar los instrumentos de la sonda en un entorno familiar, para asegurarse de que todo funciona como se espera antes de que la sonda se adentre en el espacio profundo.
Riesgo
Sin embargo, esta maniobra de doble asistencia gravitatoria conlleva riesgos. Cada sobrevuelo puede amplificar cualquier error en la trayectoria de la nave, lo que obliga a que la operación sea extremadamente precisa. Es como pasar por un corredor muy estrecho a alta velocidad, de modo que cualquier pequeño error puede tener grandes consecuencias.
La compleja ruta que sigue el explorador está cuidadosamente planeada. Después del sobrevuelo de la Tierra y la Luna, la nave se dirigirá hacia Venus, donde ganará velocidad gracias a otra asistencia gravitatoria. Más adelante, en 2026 y 2029, pasará nuevamente cerca de la Tierra para obtener impulso adicional que la enviará hacia Júpiter.
Fuente: Nature.


