Es sabido que el estaño presenta dos variedades alotrópicas: blanco y gris. La conversión de una en otra se conoce como peste del estaño. La animación, compuesta con imágenes tomadas durante un largo periodo de tiempo, muestra cómo se produce la degradación. El estaño blanco es metálico y, como tal, buen conductor eléctrico. Es estable a temperaturas por encima de 13,2 °C. Pero a temperaturas inferiores se acaba convirtiendo en estaño gris, pulverulento, semiconductor, muy frágil y de menor densidad que el blanco.
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