Un sistema de inteligencia artificial puede leer la actividad cerebral de un macaco y reconstruir con una precisión notable lo que un macaco estaba mirando. En la ilustración, las imágenes de la primera línea son originales, Una IA las puede reconstruir a partir de registros cerebrales con bastante precisión mediante un sistema con un mecanismo de atención predictiva (fila central), pero con menor precisión mediante un sistema sin este mecanismo (fila inferior).
Por tanto, la clave del éxito del modelo son los mecanismos de atención predictiva, esencialmente la capacidad de aprender a qué partes del cerebro debe prestar más atención. La actividad cerebral del mono se había registrado con electrodos implantados, pero el algoritmo también podía reconstruir imágenes de resonancias magnéticas, aunque con mucha menos precisión. Los investigadores esperan revertir el proceso: estimular el cerebro para recuperar la visión.
Más información el Biorxiv.

