El comportamiento de la becada (Scolopax rusticola) al caminar de una manera que parece un baile y ha sido objeto de observación y estudio, pero aún no ha sido convincentemente explicado. Parece que estos movimientos los ejecutan cuando se sienten observadas o amenazadas. Hay varias teorías que intentan explicar este comportamiento:
- Localización de presas: Una de las teorías más aceptadas es que este movimiento ayuda a la becada a detectar sus presas, principalmente lombrices y otros invertebrados que se encuentran bajo la superficie del suelo. La vibración generada por sus pasos podría hacer que las presas se muevan, facilitando su localización y captura.
- Confusión de depredadores: Otra posible explicación es que este baile sirva para confundir a los depredadores. Los movimientos erráticos y la aparente falta de un patrón claro pueden dificultar que los depredadores anticipen sus movimientos y capturen a la becada.
- Comunicación intraespecífica: Aunque menos probable, podría ser que estos movimientos también tengan un componente de comunicación con otros individuos de la misma especie, quizás relacionado con el apareamiento o la territorialidad.
La becada es una especie de ave limícola de la familia Scolopacidae, de tamaño mediano, con una longitud que oscila entre 33 y 38 cm y una envergadura alar de 55 a 65 cm. Pesa entre 260 y 420 gramos. Tiene un cuerpo compacto y robusto, patas cortas y un pico largo y recto que utiliza para sondear el suelo en busca de alimento.
Su plumaje es críptico, predominantemente marrón con patrones moteados y rayados en tonos de marrón oscuro, beige y negro. Esto le proporciona un excelente camuflaje en su entorno boscoso y cubierto de hojarasca.
La becada habita principalmente en bosques caducifolios y mixtos, con preferencia por áreas húmedas con abundante hojarasca y vegetación densa. Se distribuye ampliamente en Europa y Asia, y durante el invierno, algunas poblaciones migran hacia el sur de Europa, el norte de África y el sur de Asia.
Es un ave crepuscular y nocturna, más activa durante el atardecer y el amanecer. Es solitaria y territorial. Su alimentación se basa en invertebrados, especialmente lombrices, insectos y sus larvas, que busca sondeando el suelo con su largo pico.
La temporada de cría varía según la región, pero generalmente ocurre en primavera. La hembra pone de 3 a 5 huevos en un nido rudimentario en el suelo, y es ella quien se encarga principalmente de la incubación y el cuidado de los polluelos.
La becada es conocida por sus migraciones estacionales, aunque la distancia y la dirección de las migraciones pueden variar considerablemente entre las distintas poblaciones. Algunas becadas son residentes en sus áreas de reproducción durante todo el año, mientras que otras realizan migraciones más largas.
Es un ave a la que muchos humanos disfrutan matando para comerse su cadáver frito o en salsa.

