viernes, 9 enero 2026

CAR-T in vivo: una estrategia revolucionaria contra el cáncer

El descubrimiento reinventa la forma de entender la inmunoterapia

Al azar

¿Podría el cuerpo generar sus propias defensas contra el cáncer, sin necesidad de laboratorios ni largos procesos de ingeniería genética? Esa es la ambiciosa apuesta de un nuevo método presentado en Science que podría transformar el tratamiento del cáncer y otras enfermedades complejas, como las autoinmunes. Esta técnica, aún en fase experimental, propone una forma más rápida, accesible y eficaz de crear células inmunitarias programadas para atacar tumores directamente desde el interior del cuerpo.

¿Qué son las células CAR-T?

Las células T con receptor de antígeno quimérico o CAR-T han sido una de las grandes innovaciones de la inmunoterapia en la última década. En esencia, se trata de células del sistema inmunitario que son modificadas genéticamente para que reconozcan y destruyan células cancerosas. Hasta ahora, este proceso requería extraer células T del propio paciente, enviarlas a un laboratorio para ser reprogramadas, y luego reintroducirlas en su cuerpo. El problema es que este proceso puede tardar semanas, es extremadamente costoso y, en algunos casos, los pacientes mueren antes de recibir el tratamiento.

La nueva estrategia: CAR-T in vivo

El avance reciente cambia por completo este paradigma. En lugar de fabricar células CAR-T en un laboratorio, el nuevo método permite que el propio cuerpo del paciente las cree, gracias al uso de la tecnología de ARNm, la misma que se utilizó para algunas vacunas contra la COVID-19. En lugar de células manipuladas externamente, se inyectan en el cuerpo burbujas lipídicas —nanopartículas que actúan como vehículos— que contienen instrucciones genéticas (ARNm) para fabricar receptores CAR. Estas instrucciones son absorbidas por las células T del paciente, que comienzan a producir el receptor CAR en su superficie. A partir de ese momento, esas células quedan programadas para reconocer y eliminar células tumorales o células inmunitarias anómalas responsables de enfermedades autoinmunes.

¿Qué aporta este método de nuevo?

Este enfoque no es simplemente una mejora técnica: es un cambio de paradigma. Sus aportes clave son:

  • Velocidad: evita las demoras asociadas con la producción en laboratorios especializados. Esto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para pacientes graves.
  • Accesibilidad: al prescindir de infraestructuras complejas, podría abaratar el tratamiento y hacerlo disponible en más centros de salud.
  • Versatilidad: al ser modular, permite adaptar los mensajes genéticos a diferentes tipos de cáncer e incluso a enfermedades autoinmunes, como el lupus o la esclerosis múltiple.
  • Expansión terapéutica: los investigadores destacan que esta tecnología también podría usarse para inducir la producción de otras moléculas inmunitarias clave, como citocinas, factores de transcripción o receptores sintéticos, ampliando su campo de acción.

Resultados prometedores

Los ensayos preclínicos en ratones y monos han demostrado que esta estrategia funciona: el organismo produjo células CAR-T in vivo capaces de combatir células diana con eficacia. Aunque todavía se necesita investigación para confirmar su seguridad y eficacia en humanos, muchos científicos coinciden en que se trata de una prueba de concepto poderosa.

El futuro de la inmunoterapia

Si esta técnica demuestra ser segura en humanos, podríamos estar ante una nueva era en la medicina personalizada. Algunos expertos creen que el uso de ARNm no se limitará a las células T, sino que podría extenderse a todo el sistema inmunológico, abriendo puertas aún inimaginables en la lucha contra múltiples enfermedades.

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