Denís Paredes Roibás / José M.ª Gavira Vallejo
Muchos productos domésticos tienen una formulación muy sencilla, o al menos se puede sustituir por otra fácilmente. Se pueden hacer pruebas con las composiciones de estas formulaciones para comprobar cuál resulta más efectiva.
El experimento
En un espejo se delimitan cuatro regiones. Se intenta ensuciar todas las regiones por igual. Por ejemplo, esto se puede hacer humedeciendo los dedos en aceite y poniendo un par de huellas dactilares en cada región. Otro modo es limpiar polvo con el dedo humedecido y pasar este por el espejo.
Se preparan cuatro formulaciones de limpiacristales casero según la siguiente tabla y se echan en sendos frascos pulverizadores:
| A (mL) | B (mL) | C (mL) | D (mL) | |
| Agua | 25 | 25 | 40 | – |
| Alcohol isopropílico (70 %) | 20 | 25 | – | 40 |
| NH3 doméstico | 5 | – | 10 | 10 |
Nótese que una de las formulaciones contiene tres componentes y en las otras se omite uno de ellos, si bien algo de agua nunca falta porque la contienen tanto el amoniaco como el alcohol isopropílico (este se puede adquirir prácticamente puro, pero el que figura en la tabla es del 70 %). Los limpiadores comerciales a menudo contienen también colorantes y fragancias que son inútiles para la limpieza.
Valiéndose de servilletas de papel, limpiar las cuatro regiones del espejo, cada una con una formulación y siguiendo en los cuatro casos la misma técnica de limpieza (orientación de las pasadas, tiempo, presión, etc.). Se trata de comparar los resultados tras dejar que se sequen los productos.
Probar con una formulación diferente de la de la tabla. Sustituir también el amoniaco por vinagre (normal, blanco o de limpieza) en distintas proporciones. También se pueden probar distintas purezas de NH3 y de alcohol isopropílico.
Comparar los resultados con los de un limpiacristales comercial.
Fundamentos
En general, los productos limpiacristales suelen contener agua y alcohol isopropílico, y además amoniaco o ácido acético (no ambos juntos, pues se neutralizaróan).
El agua sirve como disolvente y para arrastrar de por sí parte de la suciedad. El alcohol isopropílico baja la tensión superficial del agua, dándole más poder humectante, y además facilita la evaporación del limpiacristales. El amoniaco ataca a las grasas, rompiendo sus moléculas por hidrólisis, ya que el triglicérido reacciona para producir glicerol (soluble en agua) y sales amónicas de los ácidos grasos, también solubles. En vez de amoniaco se puede usar vinagre (ácido acético), que produce una reacción de hidrólisis similar. Es esta:

Precauciones
Debe tenerse cuidado en la manipulación del amoniaco.
Bibliografía
- JCE staff. Through the Looking Glass. J. Chem. Educ. 2002, 79, 1360A. DOI: 10.1021/ed079p1360.
Tech Nexus 4U en YouTube.
Este experimento pertenece al libro:
Denís Paredes Roibás, José M.ª Gavira Vallejo: 125 experimentos de química insólita para la Enseñanza de Física y Química. Triplenlace.com, 2025. https://triplenlace.com/aula-libros/125eqi/ .

