Significado de los prefijos meta, piro y orto en la nomenclatura antigua

La nomenclatura “meta, piro, orto” es antigua y cada vez se emplea menos. Precisamente fue sustituida por las nomenclaturas IUPAC para nombrar los compuestos cada vez más complicados que se iban descubriendo y que se quedaban sin nombres en el sistema que hunde sus raíces en la época de Lavoisier (hace más de dos siglos). Su aplicación más conocida es a los ácidos fosfóricos y a sus sales, los fosfatos, que son familias muy numerosa por la facilidad que tienen estos compuestos de polimerizarse perdiendo agua.

Para enseñar a los estudiantes el sistema de formulación antiguo de los ácidos oxácidos, se les solía decir que estos se “construían” a partir de los óxidos básicos correspondientes (llamados en esa nomenclatura anhídridos), añadiéndoles agua. Por ejemplo, “añadiendo” H2O a la fórmula del anhídrido carbónico (CO2) se obtenía el ácido carbónico (H2CO3). Pero, dado que en la realidad se sabe que algunos óxidos no solo admiten una molécula de agua, sino dos, tres e incluso más, para diferenciar unos de otros se acordó anteponer el prefijo meta– al nombre de aquellos ácidos que se formaban añadiendo a la fórmula del óxido (o anhídrido) una molécula de agua; piro– a los obtenidos sumando dos moléculas de agua y orto– a los que contenían tres.  Es decir, según ese criterio, el ácido “orto” es el que tiene más contenido de agua; lo sigue el “piro”, y el que tiene menos es el “meta”. Pero vamos a profundizar un poco para entender mejor el verdadero significado de estos prefijos.


Meta, piro, orto

“Orto” significa normal, correcto (de ahí “ortodoncia”). Por eso, el prefijo “orto” se aplica al ácido más común, al más estable, de la serie de ácidos de un elemento obtenidos añadiendo una, dos, tres… moléculas de agua. En el caso del fosfórico resulta que el más común tiene por fórmula empírica H3PO4. Simplemente por esa razón, la de su estabilidad y normalidad, el H3PO4 es considerado el “orto” de la familia de ácidos fosfóricos. Pero resulta que a esta estabilidad contribuye el hecho de contener mucha agua.

Cuando calentamos un ácido “orto” tiende a perder agua. Al producto lo llamamos “piro”. “Piro” viene del griego fuego, calor… (de ahí, por ejemplo, “pirotécnico”). Así, cuando calentamos el ácido ortofosfórico sucede la siguiente reacción:

2 H3PO4  →  H4P2O7 + H2O

y al ácido obtenido lo llamamos ácido pirofosfórico, H4P2O7.

Finalmente, si el pirofosfórico lo seguimos calentando llegamos al metafosfórico (“meta” significa más allá, después de …, y por eso metafísica quiere decir “más allá de la física”):

H4P2O7  →  H2P2O6 + H2O

Como sabemos, la fórmula H2P2O6 se escribe simplificadamente HPO3; ese es el ácido metafosfórico.


Los ácidos del silicio

En el caso del silícico, la forma más natural es el H4SiO4; por ello, lo llamamos ortosilícico.

Se sabe que calentando este ácido se puede deshidratar de este modo:

2H4SiO4  →  H6Si2O7 + H2O

Al H6Si2O7 lo denominamos pirosilícico.

Y si este lo deshidratamos llegamos al que se llama metasilícico:

H6Si2O7  →  H4Si2O6 + H2O

Como es habitual, H4Si2O6 debemos simplificarlo a  H2SiO3.


Los orto son los que contienen más agua, seguidos de los piro y los meta.

En general, dentro de una familia los ácidos con más contenido de agua son los “orto”, seguidos de los “piro” y estos de los “meta”. Veamos el caso de los ácidos fosfóricos para comprobarlo. Como dijimos más arriba, en la formulación antigua se consideraba que los tres ácidos del fósforo se obtenían añadiendo una, dos o tres moléculas de agua al “anhídrido fosfórico”, P2O5.  Comprobemos que así es:

  • Metafosfórico:  P2O5 + H2O = P2O6H2 = HPO3
  • Pirofosfórico:  P2O5 + H2O + H2O = H4P2O7
  • Ortofosfórico: P2O5 + H2O + H2O + H2O = P2O8H6 = H3PO4

Como se ve, el metafosfórico se obtiene añadiendo una molécula de agua; el pirofosfórico, añadiendo 2; y el ortofosfórico, añadiendo 3.

Pero en el caso del silícico, los tres ácidos correspondientes no se obtienen siguiendo la misma regla. Si sumáramos una, dos y tres moléculas de H2O al “anhídrido silícico”, SiO2, obtendríamos estas especies:

  • SiO2 + H2O = H2SiO3
  • SiO2 + H2O + H2O = H4SiO4
  • SiO2 + H2O + H2O + H2O =  H6SiO5

Sin embargo, aunque la primera recibe el nombre de ácido metasilícico, la segunda no es el pirosilícico, sino el ortosilícico. Y la tercera no responde a este sistema de nombres.

Pero sí se cumple que los ácidos que son llamados meta-, piro- y ortosilícico siguen ese orden en cuanto a su contenido creciente de agua. Vamos a demostrarlo. Los tres ácidos mencionados tienen por fórmulas, según la nomenclatura antigua: H2SiO3 , H6Si2O7 y H4SiO4, respectivamente, y se obtendrían a partir del anhídrido y agua así:

  • Metasilícico: SiO2 + H2O = H2SiO3
  • Pirosilícico: 2 SiO2 + H2O + H2O + H2O =  H6Si2O7
  • Ortosilícico: SiO2 + H2O + H2O = H4SiO4

Por ello, al igual que en el caso del fósforo, en el silícico el “orto” es también la especie más hidratada (es el óxido más dos moléculas de agua); el “piro” es el óxido más 1,5 moléculas de agua (obsérvese que están escritas tres, pero también hay dos moléculas de óxido, luego corresponden 1,5 moléculas de agua a cada una de óxido); y el “meta” es el óxido más una molécula de agua.

Por todo ello, los prefijos “meta”, “piro” y “orto” no significan siempre una, dos y tres moléculas de agua respectivamente, sino menos agua, agua intermedia y más agua. En el caso de fosfórico es “una, dos y tres”, en el del silícico, “una, una y media y dos”.


Ácidos peroyódicos

Los ácidos peryódicos y telúricos también presentan distintas variedades según el grao de hidratación, diferenciándose unas de otras con los prefijos meta, piro y orto, e incluso alguno más como meso en el caso del peryódico.

Desde el punto de vista clásico, se puede entender el ácido ortoperyódico como el anhídrido peryódico (I2O7) más 5 moléculas de agua (es decir, un grado de hidratación muy considerable):

I2O7 + 5 H2O = H10I2O12 = H5IO

El metaperyódico, sin embargo, se obtendría así:

I2O7 + H2O = H2I2O8 = HIO4

Con grados de hidratación intermedios encontramos el piroperyódico, el mesoperyódico (meso significa “en  medio”, “en la mitad”), el dimesoperyódico, el diortoperyódico…

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