Cuando nos hacemos un análisis de sangre, uno de los primeros indicadores en los que nos fijamos es el de colesterol. Solemos estar familiarizados con el «colesterol bueno«, que son lipoproteínas de alta densidad, el «colesterol malo» o lipoproteínas de baja densidad. Pero a menudo prestamos menos atención a un indicador que guarda gran relación: el de los triglicéridos.
Los triglicéridos son el tipo principal de grasa del organismo y nos proporcionan energía proveniente de los alimentos. Pero los niveles altos pueden indicar signos de afecciones que pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Las personas con sobrepeso, en general, tienen niveles altos de triglicéridos y niveles de colesterol bueno bajos. Estas personas pueden contraer enfermedades cardíacas no porque su colesterol malo sea alto, sino porque el colesterol malo es bajo y los triglicéridos son altos.
¿Qué conviene hacer si se dan esas circunstancias? Una medida es reducir los carbohidratos simples, como los azúcares y las harinas refinadas, pues así se puede reducir peso y se mejoran los niveles de colesterol y triglicéridos. Si además se hace ejercicio, mucho mejor.
Consejos para bajar los triglicéridos
- Hacer 30 minutos de ejercicio la mayoría de los días.
- Reducir el azúcar y los carbohidratos refinados.
- Perder peso; ingerir menos calorías.
- Elegir grasas saludables como el aceite de oliva y las de pescado ricos en omega-3.
- Limitar el alcohol, que puede tener un alto contenido de calorías y azúcar.
- Si todo esto no ayuda se pueden recetar medicamentos, como estatinas.

