En un artículo publicado en The Convsersation, Eva Villaver, de la Agencia Espacial Española (AEE) y el Instituto de Astrofísica de Canarias, con la colaboración de Nicolás Martín Martín, también de la AEE, destacan la trascendencia de que llamemos Galileo al sistema de localización geográfica que utilizamos, y no GPS. El sistema Galileo, desarrollado por la Unión Europea, es utilizado por miles de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, muchos aún lo llaman erróneamente GPS.
Pero a diferencia del sistema estadounidense GPS o el ruso GLONASS, Galileo es un sistema de navegación global bajo control civil europeo que tiene una precisión cuatro veces mayor que el GPS, llegando a 20 cm en aplicaciones específicas. Además, proporciona señales de tiempo y frecuencia altamente precisas, cruciales para infraestructuras críticas y ofrece servicios diferenciales como búsqueda y rescate, alertas geolocalizadas y alta precisión para agricultura, drones y coches autónomos.
Galileo garantiza la independencia europea de sistemas de posicionamiento extranjeros, siendo fundamental para la defensa, la sincronización de redes y la investigación científica. Está protegido contra interferencias, sabotajes y nuevas amenazas cibernéticas.
Funcionamiento
Galileo funciona mediante una constelación de satélites que orbitan la Tierra. Los usuarios reciben señales de los satélites y miden el tiempo que tardan en llegar para determinar su ubicación. El sistema requiere de una red de estaciones terrestres para monitorizar y corregir la posición de los satélites.
España alberga dos instalaciones fundamentales para Galileo: el Centro de Servicio GNSS y el Centro de Monitorización de Seguridad Galileo.

