La DARPA, la agencia de investigación avanzada del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ha organizado una competición que desafió a robots y drones impulsados por inteligencia artificial (IA) a realizar triaje médico en simulaciones de desastres masivos. El simulacro mostró cómo la tecnología podría transformar el manejo de emergencias al optimizar la atención a víctimas en escenarios de alta complejidad, como accidentes aéreos, bombardeos urbanos y colapsos estructurales.
Robots caninos y drones para ordenar el caos
La simulación comenzó con un enjambre de drones que sobrevoló un sitio ficticio de un accidente aéreo, mapeando en tiempo real la ubicación de actores y maniquíes esparcidos entre los restos. Posteriormente, robots caninos equipados con sensores avanzados y cámaras entraron al terreno accidentado, recopilando datos cruciales sobre las víctimas. Estos robots, entrenados con algoritmos basados en miles de casos reales de trauma, evaluaron frecuencias cardíacas y respiratorias para priorizar la atención médica.
Los robots podían identificar rápidamente quién requería intervención urgente, como un torniquete, reanimación cardiopulmonar o una evacuación en helicóptero. Su propósito no era sustituir a los socorristas humanos, sino optimizar su labor al proporcionar información clara y priorizada en situaciones donde el tiempo es crítico.
Un laboratorio realista para la innovación
El simulacro se llevó a cabo en un entorno diseñado para simular condiciones extremas. Réplicas a escala de un edificio hundido, un vecindario inundado y una estación de metro dañada ofrecieron un terreno de prueba para evaluar las capacidades de los robots. Equipos de universidades y empresas tecnológicas compitieron en escenarios que representaban desafíos reales, como un atentado urbano o una batalla violenta, demostrando la integración entre IA y humanos en la atención de desastres.
Tecnología para salvar vidas
En emergencias masivas, como terremotos, los recursos médicos son limitados frente al número de víctimas. Hoy en día, incluso con drones y cámaras, los socorristas deben analizar manualmente las imágenes para decidir a quién atender primero, un proceso que consume tiempo valioso. Además, los factores psicológicos pueden sesgar las decisiones: las víctimas que gritan por ayuda tienden a captar más atención que aquellas que sufren en silencio heridas graves.
El triaje médico no ha experimentado avances significativos en siglos. Con la ayuda de la IA, se vislumbra un futuro en el que estos sesgos y limitaciones humanas puedan mitigarse, permitiendo decisiones más rápidas y precisas.
Desafíos por superar
Si bien los avances presentados en la competencia son prometedores, la confianza en la tecnología aún es un desafío. Los primeros auxilios dependen en gran medida de decisiones humanas, y los socorristas necesitan certeza para confiar en los robots en decisiones de vida o muerte. Sin embargo, la DARPA ha demostrado que sus iniciativas visionarias, como las competencias de vehículos autónomos que impulsaron la industria de los autos sin conductor, pueden allanar el camino para tecnologías revolucionarias.
En definitiva, el simulacro de la DARPA subraya el potencial de la colaboración entre humanos y máquinas en situaciones de desastre. Aunque todavía queda camino por recorrer, el desarrollo de estas tecnologías podría redefinir la forma en que se salvan vidas en los momentos más críticos.
Fuente: Washington Post.

