¿Imaginas una pintura que no solo decora, sino que también enfría tu casa sin necesidad de aire acondicionado? Científicos han desarrollado una nueva pintura con una fórmula especial capaz de reducir la temperatura de los edificios de forma pasiva, es decir, sin gastar energía.
Esta pintura combina dos mecanismos naturales de enfriamiento: la radiación térmica (que libera el calor hacia el cielo, especialmente durante la noche) y la evaporación del agua, un proceso que absorbe calor al transformar el agua líquida en vapor. Pero lo más novedoso es que esta pintura está hecha con una base similar al cemento, modificada para ser resistente, duradera y capaz de retener agua incluso en ambientes cálidos.
Sus propiedades son impresionantes: refleja entre el 88 % y el 92 % de la luz solar (según la humedad), emite el 95 % del calor en el rango que la atmósfera permite liberar hacia el espacio, y retiene cerca del 30 % del agua aplicada, permitiendo que se evapore poco a poco. Además, se «cura» sola, es decir, mantiene su rendimiento óptico incluso cuando se moja.
En pruebas reales realizadas en Singapur, un clima tropical muy exigente, esta pintura superó en capacidad de enfriamiento a las pinturas blancas comerciales. Y en pruebas a mayor escala, ayudó a reducir el uso de electricidad en diferentes condiciones meteorológicas.
Esta innovación no solo es eficiente, sino también sostenible. Al aprovechar recursos naturales como el agua de lluvia y el calor del sol, representa una solución prometedora y de bajo impacto ambiental para combatir el efecto isla de calor urbano, un problema que afecta a muchas ciudades del mundo.
El descubrimiento e investigación sobre esta pintura está publicado en Jipeng Fei et al. Passive cooling paint enabled by rational design of thermal-optical and mass transfer properties. Science 388, 1044-1049 (2025). DOI:10.1126/science.adt3372.

