La energía solar mundial está creciendo exponencialmente por el impulso chino

Al azar

En una economía globalizada donde un conflicto puede paralizar de la noche a la mañana el suministro de millones de barriles de combustibles fósiles, la energía solar se ha convertido en la gran respuesta a la demanda mundial de electricidad. En 2025 el mundo sumó 600 teravatios-hora de generación fotovoltaica, suficiente para abastecer a países como Canadá durante un año entero, y por primera vez una fuente renovable lideró el crecimiento global de suministro energético. Aunque todavía va por detrás del gas natural y el carbón en volumen total, la cuota solar en la generación eléctrica se multiplicó por casi 19 entre 2014 y 2025.

Costes a la baja

Según informes especializados, el coste nivelado de la energía —el coste de un proyecto dividido entre su producción esperada a lo largo de su vida útil— de las nuevas plantas solares a gran escala ronda entre 32 y 67 euros por megavatio-hora, frente a los 41 a 94 euros de las nuevas centrales de gas natural. Hace apenas dieciséis años la energía solar aportaba solo 41 000 megavatios a la capacidad energética mundial, y cada kilovatio de un proyecto solar costaba unos 4575 euros. Hoy ese coste ha caído a unos 655 euros por kilovatio, mientras que la capacidad instalada global ronda ya los 2,4 millones de megavatios, cifras que sitúan a la energía solar en pie de igualdad frente a los combustibles fósiles. De hecho, informes recientes del sector sitúan la capacidad fotovoltaica mundial instalada por encima de los 3 teravatios tras un año récord, con 664 gigavatios añadidos solo en 2025.

Cchart shows global cumulative capacity of renewable energy sources from 2010 through 2025, broken down by type. Wind and renewable hydropower are still significant, but solar has outpaced them.
/ Scientific American

El papel de China

Gran parte de esta transformación tiene nombre propio: China. Tras la crisis económica de 2009, el país firmó acuerdos de importación solar con la Unión Europea que impulsaron sus exportaciones tecnológicas y comenzó a invertir miles de millones en renovables. Hoy lidera la innovación en la ciencia de materiales del sector —el silicio de los paneles comerciales alcanza una pureza del 99,9999999 %— y concentra más del 90 % de la producción mundial de silicio policristalino, obleas, celdas y módulos fotovoltaicos. El año pasado las renovables cubrieron toda la nueva demanda energética china, lo que permitió estabilizar sus emisiones de gases de efecto invernadero pese al crecimiento continuo del consumo, y el país es, con diferencia, el mayor titular de patentes solares del mundo.

El potencial para el mundo en desarrollo

Los sistemas solares baratos fabricados en China compiten en precio con los nuevos proyectos de carbón y gas, lo que abre la puerta a la energía solar a pequeña escala en economías en desarrollo, donde cualquier persona puede instalar paneles conectables. La tecnología apenas tiene impacto ambiental local, no desplaza a nadie de su vivienda y empieza a generar electricidad de inmediato. En África, los países instalaron 4,5 nuevos gigavatios de capacidad solar en 2025, un 54 % más que en 2024 y el mayor crecimiento anual del continente hasta la fecha. En Estados Unidos, diez estados ya han legalizado los llamados sistemas solares de balcón, que se enchufan directamente a una toma de corriente estándar y, en sus versiones más robustas, pueden hacer funcionar un frigorífico.

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