Toma y tratamiento de muestras ambientales

>> Más temas de Técnicas Instrumentales en Medio Ambiente <<

Esta presentación explica los fundamentos del muestreo ambiental, que debe seguir una regla de oro: ser lo más representativo posible del sistema bajo estudio. Muestrear bien es fundamental porque los grandes errores analíticosproceden de etapas previas a la llegada de la muestra al laboratorio. Estos errores no solo pueden estar en el muestreo en sí, sino en el transporte de las muestras y en su conservación antes del análisis. La recogida de muestras depende del sistema y del objetivo del estudio. Para recogerla hay que hacer previamente un plan de recogida que siga el método científico. 

Se pueden considerar dos tipos principales de muestreo según se basan en la probabilidad matemática o en la conveniencia del analista. Los probabilísticos pueden ser meramente aleatorios o programarse siguiendo un sistema. Mención especial merecen los muestreos estratificados, que son probabilísticos pero tienen una componente no probabilística.

También se describen los dos tipos generales de muestras: simples y compuestas.

Además, se explica cómo tomar muestras líquidas, de suelo, atmosféricas y gaseosas (estas, tanto de forma activa como pasiva). La muestra debe estar siempre bien identificada, con todos sus parámetros, y seguir una cadena de custodia. Debe almacenarse en el recipiente adecuado (en general, de plástico para muestras inorgánicas y de vidrio para muestras orgánicas). Hay que tratar de evitar que se pierdan componentes volátiles. Para evitar degradaciones puede extremarse el pH, refrigerarse o congelar, secar (liofilizar) o agregar los aditivos adecuados.

Antes de su análisis suele ser necesario someter la muestra a tratamientos físicos como el secado, la trituración y la disminución de su tamaño para obtener una submuestra.  Después debe sufrir tratamientos fisicoquímicos como la extracción (para sustancias orgánicas), la disolución (para inorgánicas) y la concentración.