La química de Breaking Bad – 0: Introducción

Denís Paredes Roibás »

Ya conoceréis esta serie y el gran éxito que ha tenido. Somos muchos los que hemos disfrutado de las desventuras de Walter White, ese antihéroe profesor de química de instituto que ante el diagnostico de cáncer terminal decide dedicarse a sintetizar la máxima metanfetamina posible para procurar un futuro digno a su mujer y su hijo con parálisis cerebral.

La serie esta llena de referencias químicas narradas con bastante rigor científico, salvando algunas licencias narrativas como su famosa “meta azul” de gran pureza, cuando la metanfetamina es un solido cristalino en su forma de sal (hidrocloruro de metanfetamina) de color blanco o transparente.

No obstante otras muchas referencias químicas son correctas, como el experimento que realiza en el instituto que consiste en rociar una llama disoluciones de sales en alcohol y el cambio de color de la llama debido a las distintas longitudes de onda que emiten los iones de dichas sales. O los métodos de síntesis de la metanfetamina (obviamente no se da toda la información por eso de “niños no intentéis esto en casa”), pero sí la teoría básica que cualquier estudiante de química conoce.

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En la serie comentan que comienzan combinando yodo y fósforo:

3I2 + 2 P → 2PI3

El triyoduro de fósforo formado se hidroliza así:

2PI3 + 6 H2O → 6HI + 2 H3PO3

El HI es un un ácido fuerte y potente reductor capaz de reducir el grupo -OH de la molécula de pseudoefedrina para convertirla en metanfetamina:

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En cierto momento de la serie nuestros protagonistas no pueden acceder a la pseudoefedrina, por lo que el señor White idea un método basado en la aminación reductiva, que consiste en la transformación del grupo carbonilo de una cetona o aldehído en una amina. Aquí tenéis el mecanismo de acción:

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No obstante, para realizar esta nueva síntesis deberán conseguir metilamina, un producto controlado por la DEA (agencia antidrogas estadounidense) y la única forma de obtenerla es robándola en unos almacenes. Para poder abrir la puerta de seguridad nuestro profesor tiene la genial idea de preparar termita, una combinación de aluminio y óxido de hierro capaz de alcanzar altísimas temperaturas y derretir la cerradura. Esto ocurre debido a la siguiente reacción fuertemente exotérmica:

3 Fe3O4 + 8 Al → 4 Al2O3 + 9 Fe  (ΔH= – 3347,6 KJ/mol)

Pero Walter no solo sabe de Química Orgánica e Inorgánica, sino que domina la Electroquímica. En cierta ocasión necesita generar energía eléctrica (no diré más para no revelar una de las mejores partes de la serie a mi juicio) y en el mas puro estilo MacGyver sale del paso gracias a la diferencia de potenciales de reducción de distintos metales para fabricar su propia célula galvánica.

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En la imagen se puede ver cómo utiliza una esponja empapada en NaCl de puente salino y coloca metales a ambos lados

La serie tiene ciertos “toques de humor negro químico”, como en cierta ocasión en que Walter envía a su compañero, el joven Pickman (un camello que fue alumno suyo) a comprar un barril de plástico para echar ácido fluorhídrico y disolver un cadáver. Pickman termina por echar el ácido en la bañera porque le parece más resistente, lo cual acaba con desastrosos resultados.

Se podrían nombrar muchísimas reacciones más, como cuando sintetiza  fulminato de mercurio, una sal explosiva; cuando extrae ricina (un potente veneno) de unas semillas o cuando mezcla mal los reactivos a conciencia para crear fosfina, un gas altamente toxico.

Pero no se podría hablar de ello sin revelar parte del hilo argumental de la serie, la cual recomiendo ver a todos los lectores y, si puede ser, con un buen manual de química al lado para ir aprendiendo química mientras disfrutáis de una de las mejores series actuales.


La química de Breaking Bad:

0: Introducción
1: ¿Puede el ácido fluorhídrico disolver un cadáver?
2: El verdadero poder explosivo del fulminato de mercurio
3: Pila de mercurio
4: Fuegos de colores
5: Cocinando cristal
6: Composición del cuerpo humano
7: Ricina