El castillo de Chinchilla de Montearagón (provincia de Albacete) es una fortaleza reconstruida en el siglo XV a partir de alguna estructura defensiva de los musulmanes, la cual a su vez se elevó sobre otra de la época de los romanos. También se han encontrado vestigios godos.
Consiste en un recinto de grandes murallones con seis esquinas entrecortadas por torreones. Está rodeado de un profundísimo foso excavado en la piedra. Esta es una vista tridimensional de castillo realizada por GSXNet y que se puede encontrar en Sketchfab:

En este castillo Fernando el Católico encarceló a César de Borja, hijo del papa Alejandro VI. Borja (italianizado Borgia) era segundón y fue destinado a la carrera eclesiástica, alcanzando antes de cumplir veinte años el título de arzobispo de Valencia y poco después el de cardenal, aunque acabó renunciando al cardenalato porque prefería la vida militar. Cometió múltiples desmanes en su (corta) vida desaforada y fue acusado de dar muerte a su hermano primogénito, el duque de Gandía.
Se dice que, habiéndosele dejado que paseara por la parte superior de las murallas del castillo para tomar el aire, aprovechó la ocasión para tratar de arrojar al alcaide al foso, aunque este pudo zafarse. Por esa razón dejó de considerarse segura esta prisión y Borja fue trasladado al castillo de Medina del Campo. Logró escapar de él pero murió no mucho después, con solo 32 años.
Guerra de la Independencia
En unos trabajos de desaterramiento y limpieza realizados hace pocos años en el foso del castillo se encontraron restos óseos de cinco personas allí arrojadas y más de 300 bolas de hierro, granadas de vidrio, bayonetas y dos cañones de la guerra de la Independencia. Los franceses asediaron el castillo durante la primera semana de octubre de 1812 y lo acabaron tomando, aunque el general Elío atribuyó la pérdida más a la caída de un rayo que «al valor del enemigo»:
Después de 6 días de fuego por 20 piezas de artillería enemigas y tres asaltos rechazados, debía prometerme que serían muy escasas las ventajas que sacarían de sus operaciones los contrarios; pero habiendo caído un rayo que desbaratando las ruinas del torreón dejó muertos 9 hombres, hirió al gobernador y 50 soldados más de sus tropas, los enemigos redoblaron sus fuerzas y parece fue precisa entonces la capitulación.
Archivo Histórico Nacional, DIVERSOS-COLECCIONES,127,N.97

Por su parte, el brigadier Benavides comunicó así los hechos al ministro de la Guerra:
(…) el castillo de Chinchilla se rindió a las tropas enemigas el 8 del corriente después de haber sufrido ocho días de sitio y tres asaltos que rechazó su guarnición con el mayor valor hasta el siete en la noche que después de resistir el último, se retiró la tropa franca a la torre, y sobreviniendo una tempestad espantosa cayó un rayo que hirió y mató varios soldados y a su gobernador, el teniente coronel del Real Cuerpo de Ingenieros D. Juan Antonio Cearra, lo tiró contra una pared hiriéndole en varias partes y quebrándole ambas rodillas, de cuyas resultas tomó el mando su segundo y capituló el mencionado día ocho, quedando prisionera de guerra la guarnición que ya era muy poca y se ha fugado casi toda antes de salir del mismo Chinchilla…
Archivo Histórico Nacional, DIVERSOS-COLECCIONES,127,N.97

Los franceses volaron la torre del homenaje, que era de gran altura (unos 30 m), como se aprecia en los siguientes planos del Museo Histórico de Albacete:

En el siglo XX el castillo fue utilizado como penal durante dos décadas. Actualmente está declarado Bien de Interés Cultural.

Visto por Doré
Sobre estas líneas se ve un grabado del castillo de Chinchilla que según la revista La Ilustración Católica del 14 de enero de 1879 es un alarde de imaginación del conocido ilustrador Gustave Doré:
El de Chinchilla, situado sobre el pueblo que le da nombre, a 15 kilómetros S. E. de Albacete (…) es uno de tantos, eslabón de la cadena de fortificaciones que cerraba las fronteras cristianas contra las algaradas de los infieles, y en este concepto ha merecido caer bajo el lápiz de Gustavo Doré, a quien pertenece nuestro dibujo. Decimos caer bajo el lápiz porque Gustavo Doré suele ser poco exacto en la reproducción de monumentos: su rica fantasía llévale a exagerarlo todo, trasformando en cierto modo los objetos y haciéndoles perder su carácter propio y su fisonomía primitiva. El castillo de Chinchilla puede representar en este concepto más bien el tipo de los castillos de Edad Media que uno de ellos concreto y especial.
Para comparar con el grabado de Doré, esta es una imagen que aparece en el Catálogo Monumental de España, provincia de Albacete (de Rodrigo Amador de los Ríos) y que fue tomada entre 1911 y 1912:

Esta otra fotografía, en este caso de la entrada principal, pertenece a la misma obra:


