sábado, 10 enero 2026

Qué es el karma y cómo funciona

No es un premio o castigo de un dios o de una fuerza externa; es una ley natural que conecta las acciones con sus consecuencias

El concepto de karma es originario de las religiones y filosofías de la India, como el hinduismo, el budismo y el jainismo. Sin embargo, con el tiempo, se ha popularizado en muchas culturas y contextos, a veces alejándose de su significado original.

El karma es una ley de causa y efecto que sugiere que las acciones de una persona tienen consecuencias, ya sean positivas o negativas, en esta vida o en futuras reencarnaciones. No es un castigo impuesto por un dios o una fuerza externa, sino más bien una ley natural que opera de manera impersonal. En otras palabras, el karma no es algo que «se recibe» como un premio o un castigo, sino que es el resultado directo de las acciones, pensamientos y palabras de cada individuo.

¿Cómo funciona el karma?

  1. Acciones y consecuencias: Si una persona actúa de manera positiva (ayudando a otros, siendo compasiva, honesta, etc.), generará «buen karma», lo que puede traerle experiencias positivas en el futuro. Por el contrario, si actúa de manera negativa (dañando a otros, siendo egoísta, etc.), generará «mal karma», lo que podría llevar a situaciones difíciles o negativas.
  2. No es inmediato: El karma no siempre se manifiesta de inmediato. Puede tomar tiempo, incluso extenderse a futuras vidas, según las creencias de la reencarnación.
  3. No es un castigo divino: El karma no es un juicio moral impuesto por un dios o una deidad. Es una ley natural, como la gravedad, que funciona de manera automática y sin intervención externa.

¿Por qué se advierte sobre el karma?

En muchas tradiciones, se habla del karma para fomentar la responsabilidad personal y la ética. La idea es que, al entender que nuestras acciones tienen consecuencias, las personas se sientan motivadas a actuar de manera más consciente y compasiva. No se trata de temer al karma, sino de usarlo como una guía para vivir de manera más armoniosa.

Diferencias entre religiones

  • Hinduismo: En el hinduismo, el karma está ligado al ciclo de reencarnación (samsara). Las acciones de una vida determinan las condiciones de la siguiente, y el objetivo final es liberarse de este ciclo (moksha).
  • Budismo: El budismo también acepta el karma y la reencarnación, pero enfatiza que el karma no es un destino fijo, sino que puede ser transformado mediante la práctica espiritual y la intención consciente.
  • Jainismo: En el jainismo, el karma es visto como una sustancia que se adhiere al alma según las acciones, y la liberación (moksha) se logra purificando el alma de todo karma.

El karma en la cultura popular

Hoy en día, el término «karma» se usa a menudo de manera más informal para referirse a la idea de que «lo que va, vuelve» o que «cosechas lo que siembras». Aunque esta interpretación simplifica el concepto, refleja la creencia general de que nuestras acciones tienen repercusiones.

Por tanto, el karma no es un castigo ni una recompensa, sino una ley natural que conecta las acciones con sus consecuencias. Su propósito es promover la responsabilidad y la ética, y su interpretación varía según las tradiciones espirituales. Si bien no es necesario creer en él, muchas personas lo ven como una forma de entender la justicia y el equilibrio en la vida.

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