sábado, 31 enero 2026

El misterio del submarino Hunley (1864)

El CSS Hunley es un submarino que, más de un siglo después de su desaparición, sigue cautivando la imaginación de historiadores y entusiastas de lo marítimo con su misteriosa historia. Construido en 1863 durante la Guerra Civil Americana por la Confederación, el Hunley fue el primer submarino en hundir un barco enemigo en combate, pero su propia historia terminó en tragedia, pues desapareció tras su misión y nunca se supo de él hasta finales del siglo XX.

La saga del Hunley comienza en Mobile, Alabama, donde fue diseñado y construido por Horace Lawson Hunley, junto con un equipo de ingenieros. El submarino tenía un diseño innovador para su época, con una longitud de 12 metros y un casco de hierro. Era operado manualmente por una tripulación de ocho hombres que giraban una manivela para mover la hélice, mientras el comandante dirigía y controlaba el submarino.

En febrero de 1864, el Hunley logró hundir el USS Housatonic, un buque de guerra de la Unión, utilizando una carga explosiva fijada a una larga pértiga en la proa del submarino. Sin embargo, tras esta hazaña, el Hunley desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo a toda su tripulación. Las teorías sobre su desaparición variaron desde una explosión interna hasta daños estructurales causados por la cercanía de la explosión que hundió al Housatonic.

Rescate del Hunley

El misterio persistió hasta 1995, cuando una expedición financiada por el escritor Clive Cussler encontró los restos del Hunley cerca de Charleston, Carolina del Sur. En el año 2000, el submarino fue recuperado del fondo marino y trasladado a un laboratorio para su conservación y estudio. Los restos del Hunley revelaron mucho sobre las condiciones dentro del submarino y las posibles causas de su hundimiento.

Uno de los aspectos más intrigantes del hallazgo fue que los restos de la tripulación estaban en sus puestos, lo que sugiere que no intentaron escapar, posiblemente porque fueron sorprendidos por la muerte de forma repentina. Además, no tenían traumas esqueléticos. La disposición de los cuerpos contradice la teoría de que la tripulación pudo haber sido asfixiada por la falta de oxígeno, ya que en casos como ese los tripulantes se mueven y se concentran en la salida de la nave. Al contrario, no hay signos de ninguno de los ocho hombres luchara por sobrevivir. Otra evidencia de que la tripulación murió inmediatamente es que los bloques de quilla, que podía haber sido liberada desde el interior para permitir que el submarino saliera a la superficie rápidamente en caso de emergencia, nunca se habían soltado.

Teorías

Se han propuesto otras teorías sobre la muerte de los tripulantes, pero todas coinciden en que fue instantánea, contra la idea que se tuvo inicialmente de que el submarino había sobrevivido a la explosión.

Se da por seguro que el Hunley fue afectado directamente por la explosión que hundió al USS Housatonic. El submarino utilizaba una «torpedera de pértiga», un explosivo montado en una pértiga larga que se fijaba al objetivo. Estudios realizados en los restos del submarino sugieren que la proximidad de la explosión pudo haber sido lo suficiente como para «desactivar» a la tripulación, quizá por haberles producido un traumatismo pulmonar inmediato. Otros dicen que algunos tripulantes tenían manchas de sangre que sugieren hemorragia cerebral interna.

Algunos investigadores creen que los niveles de dióxido de carbono (CO2) dentro del Hunley eran muy altos en el momento de la explosión. La respiración de la tripulación generaría CO2, y en el espacio confinado del submarino, este gas podría haber alcanzado concentraciones letales. Esto explicaría por qué la tripulación no mostró signos de lucha o pánico, ya que el envenenamiento por CO2 puede causar somnolencia y pérdida de conciencia antes de la muerte.

La operación del Hunley requería un esfuerzo físico significativo, ya que los tripulantes debían girar manualmente una manivela para mover la hélice del submarino. La fatiga extrema podría haber afectado el juicio y las habilidades físicas de la tripulación, contribuyendo a su incapacidad para manejar una emergencia o para salir del submarino si se presentó algún problema técnico o estructural.

En cualquier caso, el hundimiento del CSS Hunley sigue siendo un enigma complejo con múltiples factores posibles que podrían haber contribuido a la tragedia. Aunque se han hecho muchos avances en la investigación gracias a la recuperación y el análisis del submarino, es probable que el misterio nunca se resuelva por completo. Cada teoría aporta una pieza al rompecabezas, y juntas nos ayudan a entender mejor las difíciles condiciones que enfrentaron estos pioneros de la guerra submarina .

La identidad de los tripulantes

Las investigaciones sobre el CSS Hunley no solo han abordado el misterio de su hundimiento, sino también la identidad y nacionalidad de sus tripulantes, que al principio eran completamente desconocidas. Para ello se utilizaron diversos criterios y técnicas.

1. Análisis de ADN. El análisis de ADN ha sido uno de los métodos clave para determinar la ascendencia de los tripulantes. Los restos humanos encontrados en el submarino fueron sometidos a pruebas de ADN, que permitieron a los investigadores rastrear posibles descendientes vivos y estudiar la composición genética de los tripulantes.

2. Exámenes antropológicos. Los exámenes antropológicos, que incluyen el estudio de los restos óseos y las características físicas, han ayudado a los científicos a estimar la edad, estatura y origen étnico de los tripulantes. Esto proporciona pistas sobre sus antecedentes y posibles lugares de origen.

3. Documentación histórica. Los registros militares y otros documentos históricos han sido esenciales para identificar a los tripulantes. Estos documentos incluyen listas de tripulantes, registros de reclutamiento y correspondencia de la época de la Guerra Civil Americana.

4. Análisis forense. El análisis forense de los restos, incluyendo las lesiones y la condición de los huesos, ha permitido a los investigadores inferir aspectos de la vida de los tripulantes y su origen. Fueron muy esclarecedoras las firmas químicas dejadas en los dientes y huesos de los hombres por los componentes predominantes de su dieta. Así, se supo que cuatro hombres habían comido mucho maíz, una dieta estadounidense, mientras que el resto comía principalmente trigo y centeno, una dieta principalmente europea.

Los estudios han arrojado varias conclusiones sobre la nacionalidad de los tripulantes del CSS Hunley. Así, las investigaciones han revelado que los tripulantes del Hunley provenían de diversos orígenes. Se ha determinado que algunos eran de ascendencia europea reciente, incluyendo británicos e irlandeses, lo que refleja la diversidad de la población confederada. La presencia de tripulantes de diferentes orígenes nacionales en el Hunley es indicativa de la diversidad dentro de las filas confederadas.

El análisis de ADN permitió identificar a los tripulantes con un grado considerable de certeza. Por ejemplo, uno fue identificado como George E. Dixon, el comandante del submarino, cuya ascendencia europea ha sido confirmada a través de pruebas genéticas y registros históricos.

Tras los estudios se ha concluido que la tripulación estaba compuesta por el teniente George E. Dixon (comandante) (de Alabama u Ohio), Frank Collins (de Virginia), Joseph F. Ridgaway (de Maryland), James A. Wicks (nativo de Carolina del Norte que vivía en Florida), Arnold Becker (de Alemania), el cabo Johan Frederik Carlsen (de Dinamarca), C. Lumpkin (probablemente de las Islas Británicas) y Augustus Miller (probablemente un ex miembro del ejército de Alemania).

Relacionados

Dejar un comentario

Descubre más desde TRIPLENLACE

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo