Científicos de la Universidad de Würzburg han observado cómo las hormigas carpinteras de Florida responden a las lesiones de manera insólita. Mientras la mayoría de las especies de hormigas tratan las heridas de sus compañeras con un gel antimicrobiano, estas carpinteras (o al menos los ejemplares que han sido estudiados) optan por una táctica distinta: muerden y amputan el resto del miembro herido.
Aunque otros animales, como los lagartos, se desprenden de sus extremidades para escapar de depredadores, parece ser que este es el primer caso documentado de un insecto que amputa la pata de un compañero para salvarle la vida. Los investigadores repitieron el experimento cuatro veces antes de aceptarlo. El experimento consistió en romper las patas a las hormigas deliberadamente. Los humanos justifican cualquier cosa por el deseo de descubrir cosas nuevas y… publicarlas.
La mayoría de las especies de hormigas tienen glándulas que secretan compuestos antimicrobianos para evitar infecciones fúngicas y bacterianas que pueden entrar por las heridas. Sin embargo, la hormiga carpintera de Florida ha perdido esa glándula a lo largo de su evolución. Para entender cómo esta especie se defiende, el equipo de científicos cortó las patas de las hormigas a la altura del fémur y expuso las heridas a Pseudomonas aeruginosa, una bacteria común en el suelo. Dejó a algunas hormigas en aislamiento y devolvió otras al nido.
Las hormigas que regresaron al nido fueron abordadas rápidamente por una o dos compañeras, que mordieron la pata por encima del fémur, amputándola por completo. El noventa por ciento de las hormigas que recibieron esta «cirugía» sobrevivieron, en contraste con solo el 40 % de las que quedaron solas.
Los investigadores también lesionaron las patas de las hormigas más abajo, en la tibia, con unas microtijeras. En este caso, las compañeras no amputaron los apéndices heridos; en su lugar, lamieron la herida para eliminar bacterias. El noventa por ciento de las hormigas aisladas murieron, mientras que el 75 % de las que regresaron al nido sobrevivieron.
Ojo clínico
La diferencia en las tácticas empleadas por las hormigas puede deberse a su fisiología. La microscopía de alta resolución reveló que el fémur de la hormiga carpintera de Florida tiene varios músculos que impiden la circulación de la hemolinfa (sangre de insecto), deteniendo la entrada rápida de bacterias al cuerpo. Por lo tanto, es más probable que amputen las heridas del fémur porque tienen el tiempo necesario para realizar esta operación. En cambio, la tibia tiene menos músculos para detener la hemolinfa, lo que permite una circulación más rápida y una entrada más rápida de bacterias, requiriendo un tratamiento más inmediato.
El equipo amputó las patas de las hormigas para descubrir si las amputaciones tras las heridas en la tibia eran tan efectivas para detener infecciones como las del fémur. Un análisis de ADN en los cuerpos de las hormigas reveló que las amputaciones tras heridas en el fémur detenían las infecciones bacterianas, mientras que las de la tibia no. Contra lo que creían los investigadores, las amputaciones de la tibia no mejoraron la supervivencia de las hormigas, y esto es lo que las hormigas parecen saber.
La amputación, al igual que su estructura social jerárquica, es otra forma sorprendente en que las hormigas han desarrollado «comportamientos sofisticados» similares a los humanos. Los hallazgos pueden mostrar que las hormigas no solo trabajan para la reina, sino que también se esfuerzan para ayudarse mutuamente.
Más información en: Humberto Basilio, Science, doi: 10.1126/science.z0j7yo8
Vídeo: Danny Buffat

