Jill Chodak, dietista del Centro Médico de la Universidad de Rochester, explica que la respuesta a si es malo comer de noche no es un simple sí o no. La repercusión de este hábito varía según la salud de cada persona.
Uno de los principales problemas asociados con comer tarde es el reflujo ácido. Consumir alimentos dentro de las dos o tres horas previas a acostarse puede estimular la producción de ácido en el estómago. Si una persona se acuesta poco después de comer, el ácido puede ascender al esófago, provocando molestias e irritación.
Por otro lado, en personas con diabetes, ingerir alimentos fuera de los horarios planificados puede ocasionar picos y caídas en los niveles de azúcar en sangre, lo que no solo puede alterar el sueño sino también influir en la sensación de hambre al día siguiente.
Sin embargo, para quienes no padecen esta dolencia, un refrigerio ocasional por la noche puede no representar un problema significativo. En caso de duda sobre si este hábito puede afectar la salud, es recomendable consultar a un dietista o profesional sanitario.
Tipo de comida
El tipo de comida consumida por la noche también es un factor importante, especialmente para quienes sufren de reflujo ácido o diabetes. En el caso del reflujo, se recomienda evitar alimentos ricos en proteínas animales, como carne, queso, productos lácteos y huevos, ya que requieren una mayor producción de ácido y agua para su digestión. En su lugar, es preferible optar por vegetales o frutos secos.
Para las personas con diabetes, una combinación equilibrada de proteínas, fibra y grasas saludables puede ayudar a mantener niveles estables de azúcar en sangre. Aquellos sin restricciones médicas pueden disfrutar de los alimentos que prefieran, siempre que mantengan un equilibrio y se aseguren de comer por hambre real y no solo por aburrimiento. Además, desde una perspectiva de salud dental, es importante evitar platos ricos en carbohidratos antes de acostarse, ya que los azúcares pueden permanecer en la boca y contribuir a la formación de caries. No hay que olvidar cepillarse y usar hilo dental cada noche.
En cuanto al momento ideal para la última comida del día, quienes padecen reflujo ácido deben procurar no comer al menos tres horas antes de acostarse. Fuera de esta recomendación, no existe una hora universalmente establecida para dejar de comer en la noche, ya que esto depende de la salud, la digestión y la rutina diaria de cada persona.
La sensación de hambre antes de dormir puede estar provocada por distintos factores. No haber comido lo suficiente durante el día, haber realizado ejercicio que aumente la demanda energética, factores emocionales como el aburrimiento, la soledad o el estrés, el hábito de comer a determinadas horas, e incluso una ingesta deficiente de fibra, proteínas o grasas saludables pueden ser algunos de los motivos. También hay ciertas condiciones de salud que pueden afectar la regulación del hambre. Para manejar este tipo de hambre nocturna, Chodak recomienda tomarse un momento para reflexionar y analizar su origen. Si se trata de hambre real, se puede optar por un refrigerio equilibrado. Sin embargo, si la necesidad de comer responde a factores emocionales o hábitos, es conveniente buscar otras formas de atender esas necesidades sin recurrir a la comida.

