El cannabidiol (CBD), uno de los compuestos más conocidos y estudiados de la Cannabis sativa, carece de los efectos psicoactivos o intoxicantes característicos del tetrahidrocannabinol (THC). Sin embargo, posee un enorme potencial terapéutico que abarca desde propiedades antiinflamatorias hasta efectos neuroprotectores. A pesar de su uso extendido, la comunidad científica aún desconocía los mecanismos moleculares precisos por los cuales el CBD interactúa con ciertas proteínas clave del cerebro.
Una reciente investigación publicada en la prestigiosa revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) ha resuelto este enigma al revelar el sitio exacto de unión alostérica del CBD en el receptor nicotínico de acetilcolina α7 (α7 nAChR). El estudio fue liderado por los científicos argentinos Juan Facundo Chrestia, Franco Viscarra y Cecilia Bouzat, del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB), dependiente de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y el CONICET. El equipo trabajó en estrecha colaboración con investigadores de la Universidad de Oxford y Oxford Brookes University (institución a la que está adscrita Isabel Bermúdez, otra de las cofirmantes).
Un canal iónico fundamental para la memoria y la cognición
El receptor α7 es un canal iónico pentamérico expresado en el sistema nervioso central que regula la comunicación neuronal, la plasticidad sináptica y los procesos de neuroinflamación. Las alteraciones en la función de este receptor están vinculadas a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, así como a trastornos neuropsiquiátricos y cognitivos.
Saber que el cannabidiol modulaba la respuesta de este receptor no era suficiente; para diseñar fármacos precisos era indispensable descifrar el sitio de anclaje molecular.
Para identificar la «cerradura» exacta donde encaja el CBD, el grupo de investigación combinó tres pilares de la biotecnología moderna:
- Registros de canal único mediante electrofisiología, midiendo el flujo iónico a escala microscópica.
- Mutagénesis dirigida, alterando aminoácidos específicos en las hélices M1 y M4 del dominio transmembrana para evaluar qué cambios anulaban o potenciaban la acción del compuesto.
- Simulaciones de dinámica molecular, que permitieron visualizar en supercomputadoras cómo oscila y se posiciona la molécula de CBD en la estructura tridimensional del receptor.
Una modulación bifásica y un mapa para futuros fármacos
Los resultados demostraron que la unión del cannabidiol desencadena un comportamiento bifásico: primero produce una inhibición rápida y marcada del paso de corriente, seguida por una fase de reactivación tardía caracterizada por aperturas prolongadas pero poco frecuentes del canal.
Al descubrir la red alostérica que coordina este cambio de conformación en el receptor, el trabajo trasciende la mera observación y sienta las bases de la farmacología estructural. Aunque se trata de ciencia básica, conocer las coordenadas exactas de esta interacción permitirá diseñar moléculas sintéticas más selectivas, capaces de potenciar los beneficios terapéuticos del CBD sobre la memoria y la inflamación sin activar respuestas indeseadas.
Este hito subraya una vez más el rigor y el liderazgo de la investigación científica iberoamericana, capaz de situar a institutos públicos como el INIBIBB en la frontera del conocimiento neurobiológico mundial.
Referencia
J. F. Chrestia, F. Viscarra, P. C. Biggin, I. Bermudez, C. Bouzat: A cannabidiol-sensitive region involved in the allosteric modulation of the α7 nicotinic receptor, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 123 (25) e2535398123, https://doi.org/10.1073/pnas.2535398123 (2026).

