En 2021, arqueólogos que excavaban en Gre Filla, en el sureste de Anatolia, Turquía, encontraron un fragmento amorfo y vidrioso con un brillo verde-amarillento y una base rojiza. Con un peso de aproximadamente 500 gramos, la pieza parecía haber sufrido un derretimiento parcial. Su composición, una mezcla de suelo y cobre, llamó la atención de los investigadores.
Gre Filla está en una región clave para la metalurgia temprana, activa desde el sexto milenio a.C. Sin embargo, este hallazgo provino de una capa de sedimento con una antigüedad de hasta 10 800 años, lo que sugiere que los cazadores-recolectores de la zona pudieron haber experimentado con la metalurgia mucho antes de lo que se pensaba.
Aunque los autores del estudio, publicado en el Journal of Archaeological Science: Reports, aún no han demostrado que el cobre haya sido fundido intencionalmente, el hallazgo podría representar un gran avance en la comprensión de los orígenes de la metalurgia. Hasta ahora, la evidencia más antigua confirmada de fundición de cobre en Europa proviene de Serbia, alrededor del 5000 a. C., pero nuevos descubrimientos han insinuado intentos anteriores en diversas regiones.
Las excavaciones en Gre Filla (2018-2023) revelaron capas de sedimentos fechadas entre 9300 y 5200 a.C., que contenían cuentas de cobre y otros objetos. También se encontraron restos de hoyos de fuego y un mortero, lo que sugiere que las personas de la época estaban triturando y mezclando materiales.
En 2020, el equipo de arqueólogos liderado por Üftade Muşkara descubrió una barra de cobre de 3,4 cm de largo, fechada entre 8800 y 7500 a.C., en la misma capa donde luego apareció el fragmento metálico derretido. Este último presentaba una superficie fundida y marcas de presión, posiblemente causadas por un contacto con las paredes de un horno primitivo.
Para analizar el proceso térmico al que fueron sometidos estos objetos, los investigadores examinaron su composición química. Encontraron microgotas de cobre, óxido de hierro y cromo, típicas de minerales de cobre expuestos a altas temperaturas. La presencia de tridimita indicó que el material fue calentado a más de 850 °C, y los cristales de calcita sugirieron un enfriamiento rápido. Además, la porosidad de la barra de cobre evidenció atrapamiento de aire, lo que sugiere que el metal se fundió y solidificó rápidamente.
A pesar de estos hallazgos, el estudio no confirma que los cazadores-recolectores estuvieran practicando fundición intencional. La ausencia de escoria —un subproducto clave de la metalurgia— y la falta de restos de un horno plantean dudas. Es posible que estos antiguos habitantes de Anatolia simplemente colocaran mineral de cobre cerca del fuego por accidente y lo fundieran sin proponérselo.
Independientemente de su origen, el descubrimiento respalda la idea de que la metalurgia surgió de manera gradual y experimental, y que la curiosidad tecnológica existía antes de la agricultura y la urbanización.
Esto no adelanta el inicio de la Edad del Cobre
Este descubrimiento no necesariamente adelanta el inicio de la Edad del Cobre. El Calcolítico (que también se llama así) se define como el período en el que el uso de cobre metálico se generalizó y desempeñó un papel importante en la tecnología de las sociedades humanas, lo que ocurrió alrededor del 5000-3000 a.C. en diferentes regiones.
El hallazgo en Gre Filla sugiere que algunos grupos de cazadores-recolectores pudieron haber experimentado con la metalurgia miles de años antes de lo que se pensaba. Sin embargo, esto no implica que la Edad del Cobre deba adelantarse porque el uso de cobre en Gre Filla parece esporádico y experimental, sin evidencia clara de una producción regular o intencional de objetos metálicos. Además, no hay pruebas concluyentes de fundición intencional. Es posible que el cobre encontrado provenga de mineral fundido accidentalmente en una fogata. La Edad del Cobre implica una producción y uso sistemático del metal, lo que solo ocurrió mucho después, cuando las sociedades desarrollaron técnicas avanzadas para extraer, fundir y moldear cobre de manera consistente.
Fuente: Science (10.1126/science.zwlr9zj).

