Nuevas tecnologías para una extracción de litio directa y más sostenible

El 25 % de la producción mundial de litio procede de salmueras ubicadas en Chile y Argentina

Al azar

El litio se ha consolidado como uno de los recursos estratégicos de la transición energética. La creciente adopción de vehículos eléctricos y el despliegue de sistemas de almacenamiento de energía para integrar fuentes renovables están impulsando una demanda sin precedentes de este metal, componente esencial de la mayoría de las baterías recargables actuales. Sin embargo, el incremento de la producción plantea importantes desafíos ambientales, lo que está acelerando el desarrollo de tecnologías de extracción más eficientes y sostenibles.

Según las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), los vehículos eléctricos representaron más de una cuarta parte de las ventas mundiales de automóviles durante el último año. Las estimaciones indican que la demanda de litio destinada exclusivamente a este sector podría alcanzar unas 665 kilotoneladas en 2035. No obstante, los proyectos mineros actualmente operativos o en desarrollo producirían únicamente alrededor de 450 kilotoneladas, generando un déficit significativo si no se incrementa la capacidad de extracción. A ello se sumará la creciente necesidad de baterías estacionarias para almacenar electricidad procedente de fuentes renovables, un mercado en plena expansión.

Actualmente, cerca del 25 % de la producción mundial de litio procede de salmueras ubicadas en Chile y Argentina. También produce mucho Bolivia. En estos yacimientos se bombean salmueras ricas en litio desde acuíferos subterráneos hasta grandes estanques de evaporación. La acción combinada del sol y el viento concentra progresivamente las sales durante meses o incluso años hasta permitir la recuperación del litio.

Procesos ineficientes

Aunque esta técnica ha demostrado ser eficaz desde el punto de vista industrial, presenta importantes limitaciones. La salmuera contiene numerosas sales con diferentes solubilidades, de modo que las menos solubles cristalizan primero, mientras que las sales de litio permanecen disueltas hasta las etapas finales del proceso. Como consecuencia, hasta el 50 % del litio puede quedar retenido en los estanques de evaporación. Además, suele ser necesario utilizar agua dulce adicional para purificar el metal recuperado, incrementando el consumo de un recurso especialmente escaso.

Esta situación resulta especialmente preocupante porque los principales salares se localizan en regiones áridas y semiáridas, donde la disponibilidad de agua ya es limitada. A ello se suman los impactos sobre los ecosistemas de humedales y las consecuencias sociales para las comunidades indígenas que dependen de estos recursos hídricos.

Extracción directa de litio

Frente a estos inconvenientes, diversas instituciones académicas y empresas están desarrollando tecnologías de extracción directa de litio. Estas soluciones se basan en membranas, disolventes selectivos y procesos electroquímicos para separar específicamente los iones de litio presentes en la salmuera, reduciendo considerablemente el consumo de agua y el tiempo necesario para la recuperación del metal.

Uno de los avances más prometedores procede de un equipo de la Universidad de Monash (Australia). Su propuesta consiste en evaporar inicialmente la salmuera hasta obtener una mezcla sólida de sales y, posteriormente, utilizar acetona y etanol para disolver selectivamente las sales de litio, dejando atrás la mayoría de los compuestos restantes. En ensayos de laboratorio, esta metodología logró recuperar aproximadamente el 95 % del litio presente en la muestra.

Además de aumentar notablemente el rendimiento respecto a los métodos convencionales, el proceso reduce de forma significativa el consumo de agua dulce. Los investigadores plantean incluso combinar esta tecnología con sistemas alimentados por energía solar capaces de condensar y reutilizar el agua evaporada. Asimismo, los disolventes empleados pueden recuperarse y reciclarse, mejorando la sostenibilidad global del proceso. Esta estrategia también podría aplicarse en el futuro para recuperar litio contenido en residuos industriales y estériles mineros que actualmente no se aprovechan.

Otra aproximación innovadora está siendo desarrollada por la empresa australiana Soret Tech, vinculada a la Universidad Nacional Australiana. Su tecnología aprovecha un fenómeno poco habitual: bajo determinadas condiciones, los iones de litio muestran afinidad por las zonas de mayor temperatura. Mediante la generación de un gradiente térmico, el sistema consigue separar el litio del resto de los iones presentes en la salmuera sin recurrir a estanques de evaporación. Esto permite reducir tanto la ocupación de suelo como las pérdidas de agua por evaporación.

Además, esta tecnología podría hacer económicamente viable la recuperación de litio a partir de las salmueras altamente concentradas generadas por las plantas desalinizadoras, ampliando considerablemente las fuentes potenciales de suministro.

Aunque ambas propuestas todavía deben demostrar su viabilidad industrial y su competitividad económica a gran escala, representan avances relevantes hacia una producción de litio más eficiente y respetuosa con el medio ambiente. La combinación de mayores tasas de recuperación, menor consumo de agua y reducción del impacto ambiental será determinante para garantizar el suministro de este recurso crítico y sostener el crecimiento de la movilidad eléctrica y de los sistemas de almacenamiento energético durante las próximas décadas.


Fuente: Nature (doi: https://doi.org/10.1038/d41586-026-02195-z).


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