sábado, 21 febrero 2026

Un nuevo templo revela secretos de la civilización Tiwanaku (Bolivia)

Una de las civilizaciones más enigmáticas y poderosas de Sudamérica floreció hace más de mil años cerca de las costas meridionales del Lago Titicaca, en lo que hoy es Bolivia. Se trata de Tiwanaku, considerada por muchos arqueólogos como una de las primeras civilizaciones andinas y un antecedente directo del Imperio Inca. A pesar de su relevancia, Tiwanaku desapareció misteriosamente alrededor del año 1000 de nuestra era, dejando tras de sí monumentos impresionantes y muchas preguntas sin respuesta.

Recientemente, un equipo de científicos bolivianos y colegas estadounidenses ha descubierto un templo tiwanakota que podría arrojar nueva luz sobre esta cultura. El hallazgo fue publicado en la revista científica Antiquity, con José Capriles como primer firmante.

A lo largo de su apogeo, Tiwanaku tuvo una estructura social altamente organizada, con pirámides, templos en terrazas y monolitos distribuidos en la región del lago. Aunque su influencia se extendía mucho más allá de sus sitios conocidos, los investigadores aún debaten hasta qué punto controlaban esos territorios lejanos.

El nuevo descubrimiento se ubica a unos 210 kilómetros al sur del sitio principal de Tiwanaku, en una colina conocida por los agricultores locales pero que nunca había sido estudiada en profundidad. A pesar de su apariencia discreta, su ubicación estratégica entre tres rutas comerciales lo convierte en un punto clave para entender las interacciones regionales de la época. Este lugar conectaba el altiplano productivo del norte, ideal para la agricultura, con las zonas áridas del oeste, usadas para el pastoreo de llamas, y los fértiles valles orientales de Cochabamba, donde se cultivaba el maíz.

El equipo detectó una extraña estructura cuadrangular no registrada en mapas previos y utilizó imágenes satelitales, drones y fotogrametría para obtener una representación tridimensional del terreno. Así revelaron un templo antiguo que mide aproximadamente 125 por 145 metros, una extensión comparable a una manzana urbana.

Fragmento de copa ritual. Se han hallado muchos de estos / José Capriles / Penn State.

El complejo presenta 15 recintos cuadrangulares dispuestos alrededor de un patio central, con una orientación que sugiere un vínculo con los rituales del equinoccio solar. En la superficie se encontraron numerosos fragmentos de copas keru, utilizadas para beber chicha —una cerveza tradicional de maíz— durante celebraciones agrícolas, lo que indica que el sitio era un centro ceremonial y comercial.

Lo más llamativo es que el maíz no se cultivaba en esa región de alta montaña, sino en los valles de Cochabamba, lo que destaca la importancia del templo como punto de conexión entre distintas regiones, costumbres y alimentos. Parece que el templo cumplía una función religiosa, pero también económica y política, al facilitar el intercambio de bienes y mediar en la cooperación entre comunidades.

Este hallazgo no solo redefine lo que se sabe de Tiwanaku, sino que refuerza la idea de que el legado andino es más complejo, extenso y conectado de lo que imaginábamos.


Fuente: José M. Capriles et al., Gateway to the east: the Palaspata temple and the south-eastern expansion of the Tiwanaku state, Antiquity (2025). DOI: 10.15184/aqy.2025.59.

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